La Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) asumió desde este 1.º de octubre la atención médica del personal militar y sus familias e inició una nueva etapa de regularización financiera, con el comienzo del pago de una deuda con prestadores superior a los $200.000 millones y un primer lote de más de 10.000 reintegros a afiliados por encima de los $5.000 millones.

La puesta en funcionamiento plena de la nueva obra social completa una de las principales etapas del proceso iniciado en febrero, cuando el Gobierno dispuso mediante el DNU 88/2026 la disolución y liquidación del antiguo IOSFA y separó la cobertura sanitaria de las Fuerzas Armadas de la correspondiente a Gendarmería Nacional y Prefectura Naval. La norma creó a OSFA como ente autárquico bajo la órbita del Ministerio de Defensa y estableció que tendría a su cargo la cobertura médico-asistencial y social del personal militar y su grupo familiar.
Según la información difundida por el organismo, el Ministerio de Defensa y el Poder Ejecutivo comenzaron a cancelar el pasivo acumulado con clínicas, sanatorios y otros prestadores para reconstruir progresivamente la red de atención en todo el país. La deuda reconocida oficialmente supera los $200.000 millones, una cifra que durante los últimos meses condicionó la continuidad de convenios y derivó en restricciones o cortes de prestaciones en distintas jurisdicciones.
La regularización alcanza también a los gastos afrontados directamente por los afiliados. OSFA informó que comenzó a pagar un primer grupo de más de 10.000 reintegros, por un monto superior a $5.000 millones, mientras avanza con los expedientes pendientes.
Pago a prestadores para recuperar la red de atención
El principal desafío de la nueva estructura será restablecer los servicios afectados por el deterioro financiero del antiguo IOSFA. Durante septiembre, la deuda con prestadores continuaba por encima de los $200.000 millones y persistían dificultades en la cobertura médica. La situación llegó acompañada por una nueva crisis administrativa, luego de la renuncia del coronel mayor retirado Ariel Guzmán como responsable de la liquidación del organismo anterior y de protestas gremiales por la situación laboral y prestacional.
El monto del pasivo tampoco está exento de controversias. Mientras la conducción de OSFA reconoce obligaciones superiores a los $200.000 millones, ATE sostuvo durante las protestas de septiembre que el total podría superar los $500.000 millones. La estrategia anunciada ahora apunta a negociar directamente con los prestadores, cancelar obligaciones y celebrar nuevos convenios, incluso con instituciones que ya integraban la red sanitaria. El objetivo declarado es recuperar progresivamente la cobertura a nivel nacional a medida que se normalizan esos vínculos.
El deterioro financiero del sistema había sido uno de los fundamentos utilizados por el Poder Ejecutivo al reformar la obra social. El DNU 88/2026 reconoció una situación de “desequilibrio financiero de carácter persistente” en IOSFA y mencionó, entre sus causas, el aumento de los costos médicos y de medicamentos, la heterogeneidad del padrón y la dispersión territorial de los afiliados.
OSFA comienza a operar con una nueva estructura
La puesta en marcha de este 1.º de octubre llega después de varios meses en los que el Gobierno fue completando el esquema administrativo de OSFA. El Estratégico informó en agosto que el Poder Ejecutivo aprobó una estructura compuesta por una Gerencia General y seis áreas centrales, destinadas a tecnología y datos, salud, atención de afiliados, auditoría médica, compras y logística y administración.
En septiembre se aprobó además el régimen administrativo, patrimonial, contable y de control. La normativa estableció como principios de funcionamiento la trazabilidad de las operaciones, el control del gasto, la digitalización y la sustentabilidad financiera, además de exigir auditorías sobre facturación, prestaciones, pagos y reintegros.
La nueva obra social tendrá una escala significativa dentro del sistema de Defensa. Según la documentación del proyecto de Presupuesto 2027 analizada por El Estratégico, OSFA proyecta administrar alrededor de $700.100 millones en ingresos corrientes durante el próximo año, con 325.151 afiliados entre titulares y familiares. El organismo también tiene previsto recibir más de $62.300 millones en transferencias corrientes del Tesoro durante 2027, además de los aportes y contribuciones que integran su esquema permanente de financiamiento.

Más de 10.000 reintegros en la primera etapa
Para los afiliados, la primera señal concreta de la transición será el pago de los reintegros pendientes. El primer lote anunciado comprende más de 10.000 trámites por encima de los $5.000 millones, correspondientes a gastos médicos que habían sido afrontados por los propios beneficiarios. OSFA prevé continuar liberando pagos mientras normaliza su situación financiera y reorganiza los circuitos internos.
La medida se suma a las negociaciones con prestadores y a una reforma de gestión que buscará concentrar los recursos de la obra social en la cobertura médica, mejorar el control de facturación y reducir gastos administrativos. El Estratégico ya había adelantado en julio los lineamientos del nuevo régimen de afiliaciones, que define las condiciones de incorporación y permanencia del personal militar, retirados, civiles y grupos familiares dentro de la nueva estructura.
Desde este 1.º de octubre comienza ahora la etapa operativa: OSFA pasa a asumir plenamente la atención del personal de las Fuerzas Armadas mientras intenta recomponer la red de prestadores, cancelar el pasivo heredado y normalizar los reintegros acumulados por los afiliados.
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