En un reciente operativo coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional, el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (FBI), usualmente denominado “el FBI argentino”, logró extraditar desde Paraguay a un ciudadano acusado de abuso sexual agravado contra una menor. El hecho habría ocurrido en 2018 cuando el agresor, de nacionalidad paraguaya, había engañado a la víctima para ingresar a su domicilio, donde concretó el abuso, aunque logró huir tras la denuncia realizada por el hecho.

La causa fue instruida en su momento por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 47, y permanecía abierta desde diciembre de 2018. En los últimos meses, el DFI desplegó tareas de inteligencia en pos de localizar al prófugo en territorio paraguayo. Gracias a la cooperación internacional, fue arrestado y trasladado por una comisión de la PFA desde el Aeroparque Jorge Newbery. El detenido, de 44 años, quedó a disposición judicial en Argentina.
“Los uniformados emprendieron tareas de inteligencia, las cuales establecieron que el prófugo se mantendría oculto en la República del Paraguay. Ante tales circunstancias y luego de un fluido intercambio informativo con agentes del vecino país, éstos últimos ubicaron al depredador sexual y materializaron su arresto”, reza el comunicado oficial del MInisterio,
Investigaciones contra el grupo criminal PCC en Argentina
En paralelo a la extradición, la DFI puso en marcha esta semana una investigación de alto perfil para desarticular redes del Primeiro Comando da Capital (PCC), el grupo criminal brasileño con creciente presencia en la región. Tal y como adelantamos desde El Estratégico, el operativo apunta a detectar células operativas vinculadas al narcotráfico, lavado de activos y tráfico de armas, con foco en zonas fronterizas.

Puede afirmarse que las maniobras se enmarcan en una estrategia de cooperación regional, impulsada por el Gobierno argentino, que involucra a agencias de inteligencia, fuerzas federales y organismos judiciales. La DFI cumple un rol central, fruto del enfoque que el Ministerio de Seguridad le ha otorgado a la lucha contra el crimen organizado, para el relevamiento de datos, la articulación con fuerzas brasileñas y el seguimiento de movimientos financieros sospechosos.
Te puede interesar: El “FBI argentino” pone en marcha una investigación para combatir al grupo criminal brasileño PCC en la Argentina
