Las Fuerzas Armadas Argentinas (FAA) enfrentan una serie de desafíos, de cara al 2026. Tras un 2025 marcado por la incorporación de material y equipamiento, el 2026 se presenta como un año lleno de desafíos para el sector castrense, con una reducción real de recursos, limitaciones operativas, haberes en deterioro y un sistema de salud en proceso de liquidación.
Entre los principales desafíos de las Fuerzas Armadas para este 2026 se encuentran el ajuste en el presupuesto, los bajos salarios militares, la deficiente cobertura de salud, la pérdida de personal, las dificultades de reclutamiento y la necesidad de modernización. Muchos de estos temas ya generan descontento y malestar dentro del personal militar, que no deja de manifestar sus demandas y reclamos al gobierno de turno.

En 2026, uno de los principales desafíos de las Fuerzas Armadas, sin lugar a dudas, será la cobertura de salud. La situación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) es cada vez peor. La obra social militar se ha visto envuelta en un déficit financiero y operativo desde el año 2024. A lo largo del gobierno de Javier Milei, IOSFA ha entrado en un estado de crisis, llegando a su punto cúlmine con el inicio del nuevo año. Con una deuda acumulada que supera los $290.000 millones, el Gobierno Nacional decidió disolver IOSFA e impulsar un proceso de liquidación, intervenido, mientras crea la nueva Obra Social para las Fuerzas Armadas (OSFA).
Pese a esta decisión, el proceso de liquidación de IOSFA se encuentra paralizado y la nueva obra social militar ya acumula más dudas e incertidumbres que certezas, mientras que los reclamos de los afiliados y empleados de IOSFA continúan y el Ministerio de Defensa estaría evaluando la asignación de fondos de su presupuesto operativo para sanear la obra social. Vinculado a este punto, se presenta otro de los desafíos de las Fuerzas Armadas para este 2026: el presupuesto.

El presupuesto asignado para la Defensa este año muestra una reducción real de recursos y limitaciones operativas. Si bien, según la última actualización del ejercicio 2026, el presupuesto para el Ministerio de Defensa es de $5.699.658 millones (3,85%) y representa un aumento nominal respecto al año anterior, el incremento se encuentra por debajo de la inflación proyectada del 10,1%. Por lo que, en términos reales, representa un ajuste.
El Presupuesto 2026, aprobado sin déficit fiscal, refleja una continuidad en la restricción del gasto en Defensa, consolidando una tendencia en baja, con impacto directo en la inversión, el reequipamiento, la modernización y la capacidad de planificación de las Fuerzas Armadas Argentinas. El presupuesto regula, además, la eliminación del Fondo Nacional para la Defensa (FONDEF). De este modo, se derogó la obligación de destinar el 0,8% del PBI (Producto Bruto Interno) al reequipamiento de las Fuerzas Armadas.
Esa asignación quedó sin un mínimo garantizado, dejando a la deriva la inversión y la modernización de las Fuerzas Armadas Argentinas, dos ejes clave que también forman parte de los desafíos del sector castrense para este 2026. Esta nueva estructura obliga a las Fuerzas Armadas a operar y funcionar con fondos que resultan insuficientes para la inversión, teniendo que priorizar los gastos de personal por encima de las necesidades de modernización.

Bajos salarios y pérdida de personal
A estos desafíos, se suman tres cuestiones clave: los bajos salarios y haberes militares, la pérdida de personal y las dificultades de reclutamiento. La situación salarial dentro del sector castrense es compleja y tensa. Los haberes militares se encuentran en deterioro, con una marcada pérdida del poder adquisitivo. Sin embargo, como se señaló en la última cobertura del tema, el Ministerio de Defensa de la Nación podría otorgar nuevos aumentos a las Fuerzas Armadas, en medio de las críticas y el malestar.
El posible aumento, que a la fecha no ha sido autorizado ni ejecutado administrativamente, estaría en línea con la paritaria acordada para el personal de las Fuerzas Armadas con la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), uno de los sindicatos y gremios que representa a los trabajadores del Sector Público Nacional (SPN). No obstante, según confirmaron fuentes cercanas a El Estratégico, este posible aumento estaría desfasado con la inflación ya sucedida, como así también con las expectativas inflacionarias futuras, elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.

La cuestión salarial se vincula, íntimamente, con la pérdida y la baja de personal, como así también con las dificultades de reclutamiento que existen en la actualidad. Entre enero y junio de 2025, al menos 684 efectivos solicitaron su baja de las Fuerzas Armadas. El trasfondo de estas bajas masivas, registradas a lo largo del último año, radica en sueldos deprimidos, una obra social deficitaria y ahora en liquidación, y la falta de un horizonte profesional claro, especialmente para los cuadros subalternos y medios. Estas razones no solo incentivan la pérdida de personal militar, sino que también dificultan el reclutamiento.
La situación salarial, la desprotección sanitaria y la falta de incentivos de carrera y de un horizonte profesional debilitan la estructura del sistema militar argentino, que en 2025 se enfrentó a una masiva pérdida de personal. En paralelo, este escenario complejiza y recrudece las dificultades de reclutamiento para las Fuerzas Armadas, que proyectan un 2026 con severos desafíos estructurales.
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