A fin de recuperar capacidades perdidas en los últimos años, el Ejército Argentino (EA) y Fabricaciones Militares (FM) pusieron a prueba nuevas municiones 105mm en el Regimiento de Caballería de Tanques 8 (RC Tan 8) en Magdalena, Provincia de Buenos Aires, fabricadas 100% en territorio nacional las cuales concluyeron de manera exitosa al haber efectuado 16 disparos en total, estas otorgan una gran ventaja estratégica al no depender del extranjero para su adquisición. Estas pruebas no son solo el resultado del trabajo de la sede central de Fabricaciones Militares, sino que se reactivaron varios tipos de maquinarias las cuales están distribuidas entre distintas fábricas, como la de Villa María, Río Tercero y Fray Luis Beltrán.

Como mencioné hace un instante, el proceso industrial inicialmente contó con la recuperación de maquinaria e instrumental que se encontraban fuera de servicio para la fabricación de municiones. Esta tarea no sólo permitió restaurar las capacidades de matricería esenciales, sino que reactivó los posteriores procesos productivos para llevar a cabo todas las etapas de la fabricación local. De este modo, la cadena de valor nacional vuelve a dominar desde el tratamiento del material hasta el ensamblaje final de la munición, garantizando la trazabilidad absoluta del insumo.
En conjunto con varias sedes de Fabricaciones Militares también llevaron al reacondicionamiento de vainas de 105mm. Estas vainas, que fueron usadas en anteriores ocasiones, tienen que ser recalibradas —ya que cuando se efectúa un disparo, la vaina sufre de una pequeña dilatación debido a la presión generada por la deflagración de la pólvora en la recámara del cañón—, contar con un cierre de boca, roscado y posteriores controles dimensionales.
En cuanto a la producción de la pólvora, de esta se va a encargar la Fábrica Militar de Villa María, se trata del propelente (pólvora) de base simple BD9 A tipo M1. Este propelente, logra actuar en conjunto con el proyectil de Ejercicio tipo m60 (inerte; no tiene efecto alguno más que el propio impacto del proyectil) llegando a una velocidad en boca de 731m/s.
Concluyendo todos estos procesos, se procede a la integración de los componentes, los cuales se tratan de, inicialmente, el ensamble de la espoleta al proyectil, la colocación de propio proyectil en la vaina y de su sistema de iniciación (este se trata del eléctrico tipo M86). Finalmente se hacen ensayos de fuerza de extracción, centrado y trabajo de recámara.

Para finalizar, la prueba se desarrolló en conjunción con los sistemas de armas VC (Vehículo de Combate) TAM y VC TAM 2C, en un alcance de verificación de 2000m la cual concluyó de forma exitosa. Con un costo inicial de 1.7M de dólares, logra así pasar al próximo objetivo de producción de 600 municiones para el SK-105 Kürassier y 250 municiones para los TAM.
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