La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) habría modificado el Plan de Inteligencia Nacional (PIN) y enviado una nueva versión al Congreso de la Nación, según advierten reportes recientes. La SIDE había enviado una nueva versión del Plan de Inteligencia Nacional, en la que se habrían eliminado los puntos más criticados y cuestionados de la estrategia de inteligencia, como la posibilidad de realizar espionaje ilegal.
El PIN establece y fija los lineamientos estratégicos del país, en materia de inteligencia, para en base a ellos, trazar sus objetivos y sus acciones. Según diversas fuentes y medios locales, en el Plan de Inteligencia Nacional que la SIDE había enviado al Congreso Nacional se establecía la posibilidad de realizar tareas de espionaje ilegal contra opositores, periodistas, movimientos sociales, economistas y todos aquellos que buscaran erosionar la confianza de la opinión pública sobre los funcionarios a cargo de velar por la seguridad de la Nación Argentina, haciendo especial referencia a la entonces Ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, y su equipo.

El texto del entonces Plan de Inteligencia Nacional también se centraba en aquellos actores que promovieran la “distorsión” de la percepción y afectaran el proceso cognitivo de la opinión pública sobre el gobierno, como así también en aquellos actores que pudieran generar una pérdida de confianza en las políticas económicas del Gobierno Nacional. El documento, de carácter secreto, fue sumamente criticado por la opinión pública, que sin acceso a su contenido, repudió y rechazó fuertemente lo poco que se pudo conocer del Plan de Inteligencia Nacional.
En este escenario, tras el debate político y social que se generó, el año pasado, la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso Nacional emitió un dictamen crítico sobre el documento. Sin embargo, recientemente, se habría confirmado que la SIDE habría modificado el texto original del Plan de Inteligencia Nacional, enviando una nueva versión al Congreso Nacional. La información fue confirmada, en los últimos días, por el medio “LA NACION”, donde se informó que la SIDE había receptado la mayoría de las observaciones realizadas y manifestadas por la Comisión, y por ende, se habrían eliminado los aspectos más controvertidos del texto.
Una de las fuentes consultadas por LA NACION, explicó que “quitaron todo lo que se prestaba al espionaje interno o lo modificaron o insertaron aclaraciones y salvedades, para transmitir antes de que se fuera Neiffert que querían cumplir con todo o que no querían problemas”. De esta manera, se detalló que “cuando aludían al proceso ‘cognitivo’, por ejemplo, indicaron que aludían a agentes ‘externos’, como otros países”.

Una preocupación aún continúa latente
Si bien la modificación del Plan de Inteligencia Nacional habría sido bien recibida en el Congreso Nacional, en elPoder Legislativo aún preocupa el Decreto 941/2025 del Poder Ejecutivo, a través del cual se ampliaron las facultades de la SIDE y se reorganizó la estructura del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN), sin debate parlamentario. Mientras se modificaba el Plan de Inteligencia Nacional, en paralelo, el Poder Ejecutivo ampliaba las facultades de la SIDE por decreto.
A partir del DNU 941/2025, la Secretaría de Inteligencia de Estado no sólo se consolidó como el organismo supremo del Sistema de Inteligencia Nacional sino que quedó facultada para detener personas sin control judicial previo, al cruce masivo de información y datos personales. Aunque desde Casa Rosada niegan esta información.
Tras el recambio legislativo, que se produjo como resultado de las últimas elecciones legislativas, la Comisión Bicameral aún está en suspenso, pese a la reciente conformación de algunas comisiones parlamentarias, y se encuentra a la espera de una definición. Una vez conformada, la comisión deberá analizar la nueva versión del Plan de Inteligencia Nacional, que todavía no ha sido revisado definitivamente. El Plan, que es redactado por el Poder Ejecutivo, recibe observaciones y sugerencias de la Comisión Bicameral, que tiene facultad de revisarlo. Sin embargo, la comisión no lo aprueba ni lo rechaza. Por lo que, el PIN enviado al Congreso Nacional con las modificaciones y correcciones, ya se da por vigente, aunque reste el visto bueno de la comisión parlamentaria.

A ello, se suma la revisión del polémico DNU 941/2025, que reestructura y reorganiza el Sistema de Inteligencia Nacional. Cabe recordar que, según la Ley de Inteligencia Nacional (Nº25.520), la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso Nacional tiene el deber de ejercer control parlamentario sobre el Sistema de Inteligencia Nacional.
En esta línea, entre sus funciones, se encuentra supervisar las actividades, planes, programas y recursos de los organismos de inteligencia del Estado Nacional para garantizar el respeto y el cumplimiento de las garantías constitucionales. La conformación de esta comisión, que ya es reclamada por los propios legisladores, resulta crucial, de cara al 2026, y la implementación del nuevo Plan de Inteligencia Nacional.
Te puede interesar: ¿Qué lugar ocupa la Inteligencia en el Presupuesto 2026?
