El Gobierno Nacional enviaría un proyecto al Congreso para ratificar la adhesión de la Argentina al Consejo de Paz, el nuevo organismo internacional impulsado por Estados Unidos, bajo el mandato de Donald Trump. Sin embargo, según la información disponible, no se prevé que la iniciativa sea impulsada para su tratamiento parlamentario en sesiones extraordinarias, cuyo temario ya fue formalizado por el Poder Ejecutivo Nacional, mediante el Decreto 24/2026.
Recientemente, la República Argentina se incorporó, como integrante fundadora, al nuevo organismo internacional presentado por el Presidente de los Estados Unidos (Donald Trump), durante el Foro Económico Mundial de Davos: el Consejo de Paz o Board of Peace, por su nombre en inglés. En el marco de una ceremonia histórica, el Presidente de Estados Unidos ratificó la Junta de Paz, bajo la búsqueda de un camino de esperanza y dignidad para Gaza.

Hasta el momento, el Consejo de Paz está integrado por Estados Unidos, Argentina, Camboya, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Bahrein, Bulgaria, Hungría, Egipto, Indonesia, Marruecos y El Salvador, entre otros. El liderazgo del organismo recae, exclusivamente, en Donald Trump, quien poseerá la potestad de veto sobre las decisiones del organismo y controlará la agenda institucional. Entre los objetivos del Consejo de Paz, la prioridad recae sobre el fin de la guerra entre el Estado de Israel y Hamás y la reconstrucción y administración de la Franja de Gaza.
La incorporación de la Argentina
La incorporación de la Argentina a este flamante organismo consolida la relación con Estados Unidos, con quien el país mantiene un alineamiento estratégico, y representa, de hecho, un hito clave en la Política Exterior Argentina que se desarrolla, bajo la administración del Presidente Javier Milei. El gobierno argentino tiene la intención de avanzar hacia un abandono progresivo del orden multilateral, a partir del abandono oficial de muchos de los organismos internacionales vigentes en la actualidad, y configurar un nuevo orden, por fuera del ámbito de las Naciones Unidas. Este deseo es compartido por Estados Unidos y especialmente, por el Presidente Donald Trump.
En esta línea, el ingreso de la Argentina al Consejo de Paz es un hecho que no pasa por desapercibido, en un escenario internacional donde el orden multilateral pareciera estar perdiendo, cada vez, más poder y preponderancia, y Estados Unidos busca posicionarse por fuera del orden internacional vigente, creado tras la Segunda Guerra Mundial, que se centra en el sistema de Naciones Unidas. En este contexto, el Presidente Donald Trump expresó que el nuevo organismo podría transformarse en “uno de los organismos más trascendentales jamás creados”, teniendo en consideración el ingreso de 59 países al proceso de paz en Medio Oriente.
Según la carta fundacional, la membresía dura tres años, tras los cuales la permanencia queda sujeta a la voluntad de Estados Unidos. Sin embargo, los países que deseen adquirir su asiento permanente en el nuevo Consejo de Paz deberán abonar USD 1.000 millones. Según la información disponible, la República Argentina no debería abonar esa cifra, en tanto todavía no se ha determinado que su afiliación sea de esa índole, teniendo tres años de gracia para decidirlo, en el caso de que su permanencia no sea aceptada por Estados Unidos. Mientras tanto, el Board of Peace ya le dio la bienvenida oficial a la Argentina como miembro fundador.
El proyecto que el Poder Ejecutivo busca enviar al Congreso
Según informó “Infobae”, el gobierno de Javier Milei debe conseguir la ratificación del Congreso Nacional para que la Argentina pueda integrarse, de manera plena, al nuevo organismo internacional. Es por ello, que la intención del Gobierno Nacional es presentar un proyecto para ratificar la adhesión y el ingreso del país al Consejo de Paz. El Poder Ejecutivo trabaja en la elaboración de este proyecto aunque según se estima, no estaría previsto que el mismo sea impulsado para su tratamiento en el marco de las sesiones extraordinarias, que comienzan el próximo 2 de febrero.

De hecho, se prevé que el mismo pueda ser enviado luego de marzo. Además, es importante señalar que las comisiones permanentes de Relaciones Exteriores y Cultos de ambas Cámaras (Cámara de Diputados y Senado) no están conformadas aún. Estas resultan fundamentales en el marco del presente proceso parlamentario. Según se estima, Juliana Santillán podría quedarse con la titularidad de la comisión en la Cámara de Diputados, tras la salida de Fernando Iglesias –quien hasta hace poco oficiaba como titular de la misma–. En el Senado, durante el período 2025, Francisco Paoltroni ofició como titular de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto.
Sin embargo, la conformación de estas dos comisiones no puede demorarse mucho, ya que, de hecho, en el temario dispuesto por el Poder Ejecutivo para el período de sesiones extraordinarias, próximo a comenzar, se encuentra el proyecto de ratificación del acuerdo Mercosur–Unión Europea. De cara a marzo, cuando comienza el período de sesiones ordinarias, el Poder Ejecutivo ya prepara el proyecto que enviaría al Congreso Nacional para ratificar la adhesión de la República Argentina al nuevo Consejo de Paz, creado e impulsado por Donald Trump, cuyo ingreso consolida el alineamiento estratégico del país con Estados Unidos y el orden liberal occidental.
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