Recientemente, la petrolera YPF aprobó la creación de “Santa Fe Bio”: un nuevo proyecto que liderará la reconversión de la refinería de San Lorenzo para producir combustibles renovables destinados a la aviación. El proyecto será desarrollado junto a Essential Energy, y prevé una inversión de 400 millones de dólares.

Otra de las novedades es que el proyecto será presentado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y se convertirá en el primer RIGI ambiental en la provincia, según el CEO de Essential Energy, Federico Pucciarello. Cabe recordar que el Gobierno nacional ya aprobó el ingreso de seis proyectos al RIGI por 12.800 millones de dólares, siendo: Guacamalayo (minería de litio en Salta), Vaca Muerta Oil Sur (oleoducto entre Neuquén y Río Negro), PAE – Golar (Río Negro), Parque Solar El Quemado (energía eléctrica en Mendoza), Sidersa (San Nicolás, Buenos Aires) y Salar del Hombre Muerto (Catamarca).
Los objetivos centrales de Santa Fe Bio
Desde YPF confirmaron que la producción de Santa Fe Bio se orientará fundamentalmente a SAF (Sustainable Aviation Fuel) para la aviación y alternativamente a HVO (Aceite Vegetal Hidrotratado), con propiedades similares a las del gasoil. El proyecto estará conformado en partes iguales entre YPF y Essential Energy para impulsar la elaboración y comercialización de este tipo de biocombustible.

En paralelo, la iniciativa contempla la instalación de una biorrefinería de última generación y una planta de pretratamiento de materias primas. Según declararon, el combustible se elaborará a partir de aceites vegetales, residuos y grasas animales como alternativas sostenibles para el transporte aéreo.
Incentivos operativos para una iniciativa estratégica
Si bien el proyecto en general es ampliamente llamativo, la ubicación de la futura planta de biorrefinería ofrece ventajas operativas y logísticas clave. Por un lado, porque en San Lorenzo se aprovechará la infraestructura ya existente en el complejo industrial, que está inactivo desde 2017. Por el otro, porque la planta se encuentra sobre la Hidrovía del Paraná, clave para proyectar las exportaciones y los mercados de alta demanda.

El predio fue sede de Petrobras y Pérez Companc tras la privatización de los 90, y ahora será reacondicionado para reactivar la producción con estándares ambientales internacionales. Las expectativas son altas: para YPF, la producción comenzará en 2030 con 100.000 toneladas anuales de SAF, escalando hasta 500.000 toneladas cuando opere a plena capacidad.
RIGI y biocombustibles, el nuevo mapa de inversiones estratégicas en Argentina
Cabe recordar que este nuevo proyecto de YPF se suma a otras seis iniciativas ya aprobadas bajo el RIGI, que incluyen minería de litio, oleoductos, parques solares y siderurgia. El régimen ofrece beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros para atraer capitales, con requisitos de inversión mínima y desembolso acelerado.
Sin embargo, con esta decisión, YPF ingresa a un mercado global en expansión, alineado con los compromisos ambientales del sector aeronáutico y con alto potencial de desarrollo industrial. La empresa busca reconvertir la refinería y la producción de SAF para posicionar a la Argentina como un actor emergente en la transición energética del transporte aéreo. Además, el combustible de aviación (SAF) es reconocido por organismos internacionales como la única alternativa sostenible y escalable del transporte aéreo a mediano plazo.
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