El ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, sobrevoló Vaca Muerta y distintos puntos de su red energética como parte de una recorrida centrada en la protección de infraestructura considerada estratégica para el país. El itinerario incluyó instalaciones en Añelo, Loma Campana, Tratayén, Planicie Banderita y Allen, que forman parte del circuito de producción, procesamiento, generación y transporte de hidrocarburos y energía.

El Ministerio de Defensa presentó la actividad como parte de la responsabilidad del sistema de defensa sobre los intereses vitales de la Nación y señaló específicamente a la infraestructura energética crítica como uno de los activos que deben ser resguardados frente a amenazas capaces de afectar el funcionamiento del país.
“La protección de la infraestructura energética crítica es parte de ese mandato”, sostuvo la cartera al informar la recorrida, en referencia a instalaciones, recursos y redes vinculadas con el abastecimiento y las exportaciones energéticas argentinas.
El movimiento se produce mientras Vaca Muerta continúa incrementando su peso dentro de la matriz productiva nacional y se amplía al mismo tiempo la infraestructura necesaria para transportar su producción hacia centros industriales, refinerías y puertos de exportación.
El Estratégico analizó durante este año el crecimiento del petróleo y el gas no convencional y el peso que Vaca Muerta adquirió dentro de la proyección energética argentina. El nuevo elemento es que Defensa comienza a incorporar públicamente ese entramado dentro de su propia agenda estratégica.
De Añelo a Allen: los nodos observados por Defensa
La recorrida comenzó sobre el núcleo de producción de Vaca Muerta, con Añelo y Loma Campana como dos de los puntos identificados por el Ministerio. Añelo concentra buena parte de la actividad operativa y logística asociada al desarrollo no convencional neuquino, mientras Loma Campana constituye uno de los principales bloques productores de la formación.
El vuelo continuó sobre Tratayén, donde convergen infraestructuras vinculadas con el acondicionamiento y transporte de gas y desde donde parten conexiones fundamentales del sistema energético nacional. También fue incluido Planicie Banderita, uno de los puntos relevantes para la generación eléctrica en la región, y Allen, en Río Negro, convertida en un nodo cada vez más importante para la salida de la producción de Vaca Muerta hacia el Atlántico.
El Ministerio agrupó esos puntos bajo una misma lógica: se trata de infraestructura cuyo funcionamiento incide sobre la producción, el transporte de energía y la capacidad exportadora argentina.
Por el momento, Defensa no informó la creación de un operativo específico ni anunció el despliegue permanente de unidades militares en las instalaciones recorridas. La actividad encabezada por Presti muestra, en cambio, la incorporación de esos activos dentro de la planificación y evaluación estratégica de la cartera. La distinción resulta relevante porque la protección de infraestructura crítica involucra competencias de distintos organismos estatales y no supone automáticamente que las Fuerzas Armadas asuman tareas ordinarias de seguridad interior sobre instalaciones energéticas.
Defensa y YPF ya habían acordado trabajar sobre infraestructura crítica
La recorrida de Presti se produce apenas dos semanas después de que el Ministerio de Defensa e YPF avanzaran formalmente en la misma dirección. El 1° de octubre, Presti y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, firmaron un convenio marco de colaboración que tiene entre sus objetivos garantizar el abastecimiento de combustibles y lubricantes para las Fuerzas Armadas, pero que incorpora también un capítulo específico sobre infraestructura energética crítica.
Según informó oficialmente el Gobierno, ambas partes acordaron trabajar de manera conjunta en la identificación y protección de instalaciones y redes de suministro consideradas esenciales para el funcionamiento del país. El acuerdo también busca aumentar la participación de YPF en los mecanismos de abastecimiento del Ministerio de Defensa y asegurar combustibles para operaciones de las Fuerzas Armadas en todo el territorio nacional, incluida la Campaña Antártica. La visita a Vaca Muerta aparece así como una continuidad concreta de ese acercamiento entre las áreas de energía y defensa.
El tema también comenzó a ocupar un lugar mayor dentro de la discusión normativa. El proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que actualmente analiza Diputados incluye disposiciones relacionadas con infraestructura crítica y recursos estratégicos, junto con modificaciones de mayor alcance sobre seguridad nacional, inteligencia y defensa.
A su vez, el Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar establecido este año por el Poder Ejecutivo menciona entre los cambios del escenario internacional los sabotajes contra infraestructura crítica y los ciberataques como amenazas que requieren nuevas capacidades dentro del sistema de defensa.
La protección de esos activos no se limita a instalaciones físicas. Oleoductos, gasoductos, centrales eléctricas, estaciones de bombeo, redes de comunicaciones y sistemas digitales forman parte de estructuras interdependientes cuya interrupción puede afectar simultáneamente la producción, las exportaciones y el abastecimiento interno.
En Vaca Muerta esa dimensión aumenta a medida que entran en servicio nuevas obras destinadas a ampliar la capacidad de evacuación de petróleo y gas y que la Argentina busca aumentar sus exportaciones energéticas.
El sobrevuelo encabezado por Presti introduce ahora una señal política concreta dentro de esa agenda: Defensa comenzó a mirar directamente sobre el terreno los principales nodos energéticos de Neuquén y Río Negro que considera de valor estratégico para el país, mientras avanza en la coordinación con YPF para definir cómo incorporar su protección dentro de la planificación del sistema de defensa.
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