La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) anunció la creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación y presentó un nuevo Estatuto del Personal de Inteligencia con el que busca modificar el ingreso, la capacitación y el desarrollo profesional de sus agentes. La reforma apunta a establecer una carrera específica dentro del organismo, con procesos de selección competitivos, formación permanente y promociones vinculadas al mérito, la capacitación, la experiencia y el desempeño.

La medida fue presentada oficialmente por la SIDE como una nueva etapa de la reestructuración del Sistema de Inteligencia Nacional impulsada por el Gobierno de Javier Milei. En su comunicado del 14 de septiembre, el organismo sostuvo que pretende construir una estructura “profesional, moderna” y permanente, orientada a la defensa de la soberanía, la seguridad y los intereses nacionales.
El cambio no se limita a una nueva denominación institucional. El Estatuto busca ordenar la trayectoria del personal desde el ingreso hasta el retiro y modificar algunos de los mecanismos utilizados para avanzar dentro de la estructura. Entre los principales puntos difundidos se encuentran un sistema abierto de incorporación, evaluaciones obligatorias, capacitación específica y el fin de los ascensos automáticos basados únicamente en la antigüedad.
Cómo funcionará la nueva Carrera de Inteligencia
Uno de los cambios centrales será la creación de una Carrera de Inteligencia con criterios comunes para el personal de la SIDE. Según los detalles conocidos tras la presentación del Estatuto, el nuevo esquema comenzará a implementarse desde el 1° de enero de 2027 y estará basado en cinco principios: idoneidad, igualdad, mérito, transparencia y profesionalización.
El personal será organizado de acuerdo con su formación y nivel de especialización. El esquema prevé diferentes cuadros profesionales y categorías internas, con requisitos específicos para avanzar dentro de la carrera.
Los ascensos dejarán de depender exclusivamente de la antigüedad. Para progresar dentro de la estructura deberán cumplirse períodos mínimos de permanencia, condiciones de aptitud psicofísica, capacitación obligatoria y evaluaciones favorables de desempeño. La SIDE busca así introducir un sistema en el que la permanencia durante determinada cantidad de años no genere por sí misma una promoción.
El organismo sostiene que el nuevo régimen permitirá formar una estructura profesional que pueda mantenerse más allá de los cambios de gobierno. En el comunicado oficial, la Secretaría señaló que pretende desarrollar una institución con “vocación de servicio, identidad institucional y los más altos estándares de preparación”.
Convocatorias abiertas para incorporar nuevos agentes
El otro cambio significativo aparece en el mecanismo de ingreso. El nuevo esquema contempla una convocatoria abierta y periódica para acceder al Curso Básico de Ingreso de la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI).
Los postulantes deberán atravesar procesos de selección antes de incorporarse al organismo y quienes superen la formación inicial ingresarían primero a una planta condicional por un período de hasta un año. Durante esa etapa deberán completar nuevas evaluaciones antes de una eventual incorporación permanente.
La SIDE define el mecanismo como un sistema “abierto y transparente”, con procesos de selección “rigurosos, competitivos y despolitizados”. El objetivo declarado es ampliar la captación de perfiles profesionales y especializados sin limitar las incorporaciones a los circuitos tradicionales del organismo.
La Escuela Nacional de Inteligencia ocupará un papel central en esta estructura. Además de la formación inicial, tendrá a su cargo capacitación obligatoria común y cursos específicos vinculados con las distintas funciones. También podrá establecer acuerdos con universidades e instituciones públicas o privadas y desarrollar programas de especialización.
El personal actualmente en funciones no deberá comenzar nuevamente su carrera. La reforma contempla un régimen de transición destinado a reconocer antigüedad, capacitación y antecedentes profesionales, además de resolver los procesos de ingreso, ascenso o cambio de categoría que se encuentren en trámite cuando comience a aplicarse el nuevo sistema.
Una nueva etapa de la reforma del Sistema de Inteligencia Nacional
La creación del Cuerpo de Inteligencia se inscribe en un proceso de transformación institucional que comenzó con la disolución de la Agencia Federal de Inteligencia y la recuperación de la SIDE, pero que adquirió una nueva dimensión a comienzos de 2026.
Mediante el DNU 941/2025, el Poder Ejecutivo modificó la Ley de Inteligencia Nacional y amplió las capacidades de coordinación de la Secretaría sobre el conjunto del Sistema de Inteligencia Nacional. El Estratégico detalló entonces los principales cambios de la reforma, que incluyeron modificaciones en las funciones de la SIDE, nuevas estructuras de coordinación y cambios en la relación con los organismos de inteligencia de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.
El organismo quedó consolidado como máxima autoridad del sistema y encargado de conducir el esfuerzo nacional de inteligencia y contrainteligencia. Durante los meses siguientes, el Gobierno también modificó el Sistema de Inteligencia de Defensa, reactivó capacidades de contrainteligencia militar y puso en funcionamiento nuevas estructuras como el Centro Nacional Antiterrorista.
La reorganización estuvo acompañada además por un aumento de los recursos destinados al área. El Estratégico analizó a comienzos de este año el peso adquirido por la Inteligencia dentro del Presupuesto 2026, en un contexto en el que la SIDE asumió también mayores facultades de supervisión sobre partidas vinculadas con actividades de inteligencia.
El próximo paso será la implementación del nuevo Estatuto
El comunicado difundido por la SIDE presenta la creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación como parte de una reconstrucción institucional de largo plazo. Según el organismo, el objetivo es recuperar una capacidad estatal que permita “comprender el mundo, anticipar amenazas y proteger” los intereses argentinos.
La implementación efectiva será ahora el punto central a seguir. El nuevo sistema deberá traducir los principios anunciados —ingreso competitivo, profesionalización, formación permanente y promociones por desempeño— en mecanismos concretos de selección y evaluación.
El comienzo previsto para 2027 convierte además a los próximos meses en una etapa de transición. Allí deberán definirse los procedimientos de incorporación, adecuarse las carreras del personal actual y ponerse en funcionamiento la estructura de capacitación que sostendrá al nuevo Cuerpo de Inteligencia de la Nación.
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