El día de ayer, Argentina e Inglaterra se enfrentaron en una semifinal épica en el Mundial 2026. En el Mercedes-Benz Stadium, la selección argentina venció 2-1 a Inglaterra, en un partido cargado de emociones e historia. El encuentro entre ambas selecciones había sido calificado por el FBI (Federal Bureau of Investigation) como el partido con mayor riesgo de la Copa del Mundo 2026, que en esta ocasión se celebra en México, Estados Unidos y Canadá.
En este contexto, de hecho, el Gobierno Nacional había advertido y anunciado que los hinchas argentinos no podrían ingresar al estadio con símbolos, imágenes o alusiones vinculadas a las Islas Malvinas. Argentina reclama la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur desde 1833 cuando estas fueron ocupadas por el Reino Unido. Con la guerra de 1982, Malvinas forma parte de la historia y la identidad nacional y ha dejado una huella imborrable en la población argentina, que no olvida a los 649 caídos argentinos. En cada rincón del país, Malvinas está presente. Sin embargo, las autoridades argentinas advirtieron acerca del uso de simbología o imágenes vinculadas al reclamo argentino sobre las Islas, en el marco de la semifinal contra Inglaterra.

En la previa del partido, el técnico de la selección argentina, Lionel Scaloni, como así también parte de los jugadores del plantel argentino, intentaron separar el fútbol de la guerra y el doloroso pasado que nos une con Inglaterra. Sin embargo, todo lo que ocurrió ayer en la cancha demostró que el encuentro no fue un simple partido de fútbol. No se trataba solo de fútbol. La emoción y el coraje de la selección argentina al entonar el himno nacional ya demostraba que no sería un partido más. Emoción, lágrimas, recuerdos, historia e identidad argentina en su máxima expresión.
Argentina comenzó perdiendo el partido aunque jugando sustancialmente mejor que Inglaterra. Enzo Fernández marcó el empate para la selección argentina que iba perdiendo 1-0 contra Inglaterra. En el minuto 85 Fernández marcó el empate y los gritos inundaron las calles de toda la República Argentina. El país estaba paralizado por este encuentro. En el minuto 92, Lautaro Martínez, que entró en el segundo tiempo, nos dio la victoria y el pase a la final del mundo con el 2-1.
Tras el pitazo del árbitro, la emoción de la selección argentina fue total. Una vez más, la Argentina le había ganado a Inglaterra, en un partido cargado de emociones e identidad. Durante los festejos con los hinchas en el estadio, los jugadores argentinos mostraron una bandera y pancarta que decía “Las Malvinas son Argentinas”. Los hinchas no pudieron ingresar al estadio con alusiones al reclamo de soberanía que la Argentina mantiene abierto con Inglaterra. No obstante, los jugadores llevaron el reclamo a la cancha durante los festejos, sabiendo que el mundo entero miraba cómo la Argentina, una vez más, reclama su soberanía sobre las Islas Malvinas ante la ocupación británica.

Según reportes recientes, Argentina podría enfrentar una severa posible multa de la FIFA (Fédération Internationale de Football Association), luego del festejo de los jugadores argentinos con un cartel que apoyaba la reivindicación argentina sobre las Islas Malvinas. De hecho, en 2014, la FIFA ya había multado a la AFA (Asociación de Fútbol Argentino) por US$33.000, por el mismo hecho, que había sucedido en la previa de un partido amistoso contra Eslovenia.
Las reacciones en el mundo y el país
Tras la victoria argentina, las reacciones no tardaron en llegar. The Sun, un medio británico, hizo alusión, por ejemplo, al festejo de los jugadores argentinos. “Los jugadores argentinos celebraron su victoria en la semifinal del Mundial contra Inglaterra mostrando una pancarta repugnante que reivindicaba las Islas Malvinas. También se pudo ver a aficionados exaltados ondeando el deplorable cartel que reivindica la soberanía sobre las islas, cuyos habitantes han votado abrumadoramente a favor de ser un Territorio Británico de Ultramar” sostiene el crítico y duro artículo del medio británico. En Inglaterra, apuntaron directamente contra el técnico del seleccionado inglés, Thomas Tuchel, que habría sido el máximo responsable de la derrota de Inglaterra contra Argentina.
En el país, los argentinos se unieron para celebrar con festejos en los principales puntos de las ciudades argentinas, con el Obelisco, una vez más, como el gran epicentro. Los funcionarios y autoridades, como así también figuras políticas, no tardaron en celebrar la victoria, a través de sus redes sociales, y muchos de ellos, en hacer alusión a la importancia y el valor de ganar este histórico y emocionante encuentro frente a un rival que no es cualquiera y contra el cual el fútbol no se siente solo fútbol. Con indirectas y alusiones políticas, de un lado y otro, como es costumbre en Argentina, todos celebraron la victoria del país en la semifinal.

La Vicepresidente argentina, Victoria Villarruel, celebró, a través de sus redes sociales y aprovechó la ocasión para criticar, una vez más, al gobierno –del cual se encuentra distanciada hace un año como es de público conocimiento–: “¡Las Malvinas son Argentinas! 🇦🇷 Prohibieron llevarlas a la cancha y se olvidaron que las llevamos en la sangre y el corazón”. Así también el Presidente de la Nación, Javier Milei, celebró a través de sus redes sociales y elogió a Lionel Messi, capitán de la selección argentina por esta importante victoria que le dio al país el pase a la final de la Copa del Mundo 2026, que se jugará contra España, el próximo domingo, a partir de las 16hs –horario local–. El primer mandatario se refirió al festejo de los jugadores y sostuvo que “las cosas que pasan en la cancha con los jugadores no son parte de la diplomacia. En el peor de los casos la Argentina recibirá una sanción económica de US$30.000“, haciendo referencia a la posible sanción de la FIFA contra la AFA, como resultado del pedido de investigación solicitado por Inglaterra.
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