La reciente reforma del Sistema de Inteligencia de Defensa (SIDEF), en línea con la reestructuración del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) que el gobierno oficializó a través del DNU 941/2025, centra nuevamente la atención en la importancia y el valor de la inteligencia, y genera dudas sobre las tareas de contrainteligencia de las Fuerzas Armadas y los controles institucionales. Además, se reabre un significativo debate: ¿cómo fortalecer las capacidades estatales sin debilitar los controles civiles, parlamentarios y democráticos?
La semana pasada, el Gobierno Nacional reformó el Sistema de Inteligencia de Defensa, a través de la Resolución 323/2026, que habilitó la restitución de las capacidades de contrainteligencia para las Fuerzas Armadas, luego de 20 años de suspensión oficial. Desde el gobierno, explican que la decisión se configura como una medida necesaria, orientada a la modernización, frente a la existencia de amenazas híbridas y disputas estratégicas. La disposición reorganiza y reestructura el SIDEF, al que articula con la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), en el marco del Sistema de Inteligencia Nacional.

La reforma del SIDEF llega luego del DNU 941/2025, a través del cual el gobierno no solo reestructuró y reorganizó el SIN, sino que amplió significativamente las atribuciones y facultades de la SIDE. La modificación del Sistema de Inteligencia de Defensa ya es cuestionada por la oposición y las esferas políticas domésticas, ya que vuelve difusa una frontera institucional clave en el sistema argentino: la separación entre Defensa Nacional y Seguridad Interior.
Marcelo Seghini, asesor de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y Coordinador Comisión Defensa de la Fundación Alem, explica a El Estratégico: “Las reformas en el Sistema de Inteligencia de Defensa (SIDEF) y la SIDE argentina actúan como un engranaje local de la visión de la Estrategia de Seguridad Nacional (SSN) y de la Estrategia de Defensa Nacional (EDN) de los EE. UU. Todo esto convierte a la Argentina en el “socio sistémico” más explícitamente alineado con la seguridad estadounidense en el Cono Sur, operando como un nodo de contención ideológica y operativa en América Latina”. En este sentido, Seghini reconoce el financiamiento tecnológico de Estados Unidos para reformar la inteligencia y ciberdefensa argentina.
A su vez, el análisis presupuestario doméstico expone la prioridad del Poder Ejecutivo respecto al sistema y las estructuras de inteligencia. En este sentido, mientras se aplican ajustes y recortes a los presupuestos operacionales y tácticos de las Fuerzas Armadas, las partidas de inteligencia evidencian una prioridad presupuestaria, con gastos reservados para la SIDE que representan alrededor del 17% del presupuesto total que se destina a la Secretaría. “El mismo Estado que centraliza inteligencia y contrainteligencia recorta partidas operativas de Defensa, profundizando una paradoja inquietante: se fortalecen los aparatos de vigilancia mientras se debilitan capacidades militares básicas” subraya Seghini.

En paralelo, es posible reconocer un incremento presupuestario para el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO), organismo encargado de centralizar las tareas de contrainteligencia militar rehabilitadas y restablecidas por el gobierno de Javier Milei, a través de la Resolución 323/2026. En las partidas destinadas a la Jurisdicción 45 (Ministerio de Defensa), el EMCO registra un incremento real del 56,85% en sus partidas, en comparación con el año pasado.
Los límites institucionales bajo los cuales las Fuerzas Armadas ejercerán las tareas y actividades de contrainteligencia son cruciales. El debate de fondo, que se reabre con la reforma del SIDEF, es bajo qué límites ejerce Argentina la inteligencia y contrainteligencia estratégica, frente a las amenazas híbridas y asimétricas. El control civil y la fiscalización parlamentaria adquieren roles cruciales en este escenario, en que la Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso ha sido recientemente conformada y se encuentra próxima a comenzar a operar.
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