El próximo lunes llega a la República Argentina un nuevo barco con miles de autos eléctricos e híbridos chinos sin aranceles. Las terminales locales ya encienden las alarmas y advierten el impacto de esta llegada masiva en la industria nacional, en el marco de un fuerte proceso de importación automotriz, impulsado por la administración de Javier Milei.
Uno de los barcos más emblemáticos de la industria automotriz llega a la Argentina, el próximo lunes, cuando se producirá la descarga de miles de autos chinos. El buque tiene capacidad para transportar 7.000 unidades por viaje. Sin embargo, el arribo proyectado y planificado para el próximo lunes al puerto de Zárate es de 5.000 vehículos híbridos y eléctricos, provenientes de China. Esta llegada forma parte de un plan oficial del gobierno para abrir la importación de vehículos e importar 50.000 autos eléctricos e híbridos, que ingresarán al mercado argentino sin pagar aranceles.

El buque que llega se trata, ni más ni menos, de un flota perteneciente a la compañía automotriz de origen chino, BYD, que llega al país con un embarque que ronda los 5.000 vehículos híbridos y eléctricos, que fueron habilitados por el gobierno argentino para ser importados sin pagar el arancel extrazona del 35% y que ingresan, por ende, sin abonar tasas ni tributos. El barco que llega al país es el BYD Changzhou, con altos estándares de tecnología de propulsión –gracias al uso del gas licuado y el combustible convencional, lo que le permite, de hecho, ser más eficiente y veloz que los buques tradicionales–.
El BYD Changzhou forma parte de una flota compuesta por 8 buques propios de la compañía. Gracias a esta flota, la marca china transporta alrededor de 65.000 vehículos por viaje entre todos sus barcos y ya tiene la proyección de incorporar 7 buques más a su flota en los próximos dos años. Según se estima, el barco estaría entrando al puerto de Zárate el domingo a última hora, para comenzar con la descarga de los vehículos al día siguiente. La operación está proyectada para realizarse en la Terminal TZ1. Este puerto es, de hecho, el que utiliza la industria automotriz argentina para las operaciones de importación y exportación –cuando los vehículos de fabricación nacional tienen destino de exportación y son enviados al exterior–.

Con esta llegada masiva de BYD al país, se busca darle un impulso a la participación de autos importados en el mercado local. Sobre el cupo total que habilita el programa del gobierno (50.000 unidades anuales), bajo el régimen especial, se estima que ya habían ingresado 15.000 unidades al mercado argentino. En esta línea, según dieron a conocer diferentes medios de comunicación, la totalidad del cupo de 2025 deberá arribar al país antes del 31 de enero, es decir, antes de que finalice el mes.
El cambio en el mercado automotor argentino
Esta llegada masiva de vehículos chinos forma parte del cambio, que el Gobierno Nacional, busca instaurar y consolidar en el mercado automotor argentino. Según especialistas, este cambio se produce como resultado de dos variables que se presentan de manera simultánea y en paralelo.
La primera de ella es la apertura indiscriminada de la importación automotriz, impulsada por el gobierno de Javier Milei, que fomenta y genera el interés de la industria asiática para expandir su presencia en un nuevo mercado, al que hasta 2023 –antes de la llegada de Milei al poder– podía acceder aunque con una reducida y limitada cantidad de unidades, producto de las restricciones al comercio exterior y el propio marco impositivo de la Argentina, bajo el gobierno de Alberto Fernández (2019–2023).
La segunda variable es el cupo impuesto por el Gobierno Nacional, de 50.000 autos por año que no pagan el arancel del 35% de importación extrazona, ya que son automóviles eléctricos o híbridos con un precio menor a USD 16.000 FOB –libre de impuestos y costos– en puerto de salida. Según fuentes oficiales, este programa se extenderá hasta el año 2029, inclusive, lo que permitirá que –desde su entrada en vigor a mediados de 2025– ingresen 250.000 autos externos de gravámenes, tributos y tasas al mercado local.
El impacto en la Argentina – La mirada de un especialista
Las terminales locales ya encienden las alarmas, ante la nueva llegada masiva de vehículos importados chinos, en esta oportunidad de BYD, que como se precisó, cuenta con su propia flota de barcos para sus grandes y masivas importaciones en todo el mundo. Según nos explica, en exclusiva, Nicolás Keiniger –ingeniero industrial, especializado en el sector automotriz–, esta no es la primera importación de autos chinos que se produce en el país, en el marco del programa arancelario del gobierno argentino que busca incentivar el mercado automotor argentino, mediante la apertura de la importación de vehículos, y fomentar la competencia.
El gobierno argentino habría agregado un cupo de unidades que pueden ingresar al territorio nacional, sin abonar el arancel de importación, que rige en la República Argentina, como resultado de la participación del país en el bloque de integración subregional: Mercosur (Mercado Común del Sur). Nicolás explica que, en el marco del programa gubernamental anunciado por la administración de Javier Milei el año pasado, se busca promover la importación de autos con algún tipo de electrificación, sea híbridos o eléctricos, evitando el pago de los aranceles y tributos habituales a la importación.

En esta línea, el ingeniero especifica que muchos de los vehículos que han sido importados bajo este régimen y han ingresado al país son “mild hybrid” (MHEV), es decir, tienen tecnología híbrida. Sin embargo, en estas unidades el voltaje que posee la batería del automotor resulta ser muy bajo. De este modo, se identifica que las unidades mild hybrid –que carecen de grandes ventajas ecológicas– han sido utilizadas para ingresar al país y al mercado argentino, en el marco de este régimen, bajo estándares de electrificación, aprovechándose y obteniendo beneficios impositivos. Esto, sin embargo, no aplica al caso particular de BYD, asegura Nicolás. De hecho, las unidades de esta marca que estarán llegando el próximo domingo por la noche al país no tienen esta tecnología mencionada y son híbridos reales.
Consultado sobre el impacto que esta nueva llegada de autos importados tiene en la industria nacional y en el mercado automotor argentino, el ingeniero industrial aseguró vastas consecuencias para la industria nacional, que a día de hoy, se encuentra fabricando con otros costos. En esta línea, Nicolás advierte que, hubo momentos en los cuales los costos a los cuales producía la industria automotriz argentina eran competitivos. Pero hoy ya no es así. El complejo local fabrica automóviles con costos muy diferentes a los de sus competidores, quedando en una posición de desventaja absoluta.

Las automotrices chinas tienen la capacidad de fabricar automóviles con tecnología de electrificación, a un costo muy bajo, producto de las economías escala que tienen y especialmente, del desarrollo tecnológico adquirido en las últimas décadas, explica Nicolás, de forma exclusiva, a El Estratégico. En este escenario, la Argentina queda en una clara posición de desventaja, con una industria nacional sin capacidad de competencia real, atada a reglas de juego que le exigen una modernización inmediata. Según Nicolás, la industria automotriz argentina debe modernizarse y actualizarse, especializándose en lo que sabe hacer bien, como la fabricación de pick-up. La apertura de las importaciones, bajo este régimen que abre nuevos cupos para la importación de todo tipo de vehículos, genera una situación de mucha competencia, que exige una rápida modernización y adaptación de la industria nacional.
El ingeniero destaca que este tópico, en particular, no es muy abordado en medios no especializados y resalta la importancia de su análisis, en medio de un escenario local marcado por el fuerte crecimiento de la importación automotriz –que se explica como resultado de la apertura de la importación– y su impacto en la industria nacional, que sin producir con los mismos costos ni con la misma tecnología de los grandes productores, debe competir con unidades de alta excelencia y calidad.
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