La Patagonia argentina atraviesa una de las temporadas de incendios más severas de los últimos años, con miles de hectáreas consumidas, evacuaciones masivas y focos activos en varias provincias del sur. Tal como reportaron organismos oficiales y especialistas consultados por distintos medios, la combinación de sequía prolongada, temperaturas extremas y la presunta intencionalidad de algunos incendios configura un panorama de alto riesgo que podría extenderse durante los próximos meses.

El avance del fuego ya afectó gravemente a Chubut, Río Negro, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz, mientras el Servicio Meteorológico Nacional y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego mantienen alertas extremas en gran parte del país. Según autoridades provinciales, solo en Chubut más de 5.500 hectáreas fueron arrasadas en los últimos días, con localidades como Epuyén y Puerto Patriada entre las más comprometidas, de acuerdo con información difundida por el gobernador Ignacio Torres y agencias internacionales.
Factores de riesgo y proyección para los próximos meses
Especialistas en ecología del fuego advierten que el escenario actual responde a una “nueva normalidad” en la Patagonia, caracterizada por incendios de mayor escala y comportamiento más agresivo. Thomas Kitzberger, investigador del CONICET, señaló que en la zona andina ya no se queman cientos o miles de hectáreas, sino decenas de miles, impulsadas por sequías más intensas, olas de calor y tormentas eléctricas frecuentes. A esto se suma que la temporada comenzó antes de lo habitual, elevando el riesgo acumulado.

Desde el punto de vista climático, ingenieros y técnicos explican que la baja humedad del suelo y de la vegetación convierte al material combustible en altamente inflamable. Bajo condiciones de temperaturas superiores a los 30 °C, humedad relativa inferior al 30% y vientos intensos, el fuego avanza con gran velocidad y dificulta las tareas de control. En este contexto, el pronóstico del SMN anticipa enero y febrero con lluvias escasas y temperaturas por encima del promedio, lo que refuerza la expectativa de una temporada prolongada.
En paralelo, las autoridades nacionales y provinciales investigan la posible intencionalidad de algunos focos. El Ministerio de Seguridad Nacional informó que en Chubut se analizan indicios de incendios deliberados y aseguró que se avanzará judicialmente contra los responsables. Mientras tanto, brigadistas, bomberos y fuerzas de seguridad continúan desplegados en múltiples frentes, en una emergencia que combina impacto ambiental, riesgo social y un desafío operativo que, según los expertos, seguirá marcando la agenda durante buena parte del verano.
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