Un acuerdo histórico, múltiples efectos – Oportunidades y desafíos para la Argentina frente al acuerdo Mercosur–UE 

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El día de hoy, tras más de 25 años de negociaciones diplomáticas, la Unión Europea (UE) aprobó el acuerdo comercial con el Mercosur. Los Estados de la Unión Europea alcanzaron una mayoría cualificada para aprobar provisionalmente el acuerdo Mercosur–UE, pese al rechazo formal de Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda. Ambos bloques de integración se encuentran en una fase clave de negociaciones, tras este hito del Consejo de la Unión Europea. Sin embargo, ¿cómo le afecta esta aprobación a la Argentina? ¿Cuáles son las oportunidades y los desafíos para el país frente al acuerdo?. 

El acuerdo Mercosur–UE, que busca la creación de una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, por no decir la mayor, ha sido objeto de múltiples negociaciones diplomáticas durante más de 25 años y este viernes lograría, finalmente, el respaldo diplomático de la Unión Europea, necesario para avanzar en el proceso. De hecho, a pesar del rechazo formal de Francia –que ya había adelantado que votaría en contra del acuerdo en protección del sector agrícola local y la soberanía alimentaria–, y de otros de los socios europeos, el acuerdo fue aprobado por mayoría cualificada, lo que permitió avances concretos en el proceso de aprobación que lleva más de 25 años. 

Acuerdo Mercorsur-Unión Europea
Tras más de 25 años de negociaciones diplomáticas, el Consejo de la Unión Europea aprobó provisionalmente el acuerdo Mercosur–UE. Créditos: Dati Bendo / EC Audiovisual Services.

La aprobación formal de los Embajadores europeos habilita a que la Presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, pueda viajar a Paraguay para firmar el acuerdo con sus pares sudamericanos, que según confirmaron las autoridades argentinas se habría pactado para el 17 de enero. Sin embargo, cabe señalar que, el proceso de aprobación y ratificación no es tan sencillo como se podría presumir. De hecho, el acuerdo aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo, y algunas de las partes del texto –que exceden a lo que se refiere a la política comercial– requerirán la aprobación de los parlamentos nacionales de los Estados miembros. Lo que introduce nuevos posibles puntos de fricción, de cara al futuro, con Francia como protagonista. 

Oportunidades y desafíos para la Argentina 

En el marco de un escenario internacional caracterizado por tensiones geopolíticas y conflictos bélicos, y ante un palpable estancamiento y deterioro del multilateralismo, la aprobación provisional del acuerdo Mercosur–Unión Europea abre grandes oportunidades y desafíos para la inserción internacional del Mercosur y en este sentido, de la República Argentina. El acuerdo otorga condiciones arancelarias y no arancelarias preferenciales para el Mercosur, equiparando a los países del Cono Sur con competidores de relevancia y peso en el comercio internacional como Canadá, Colombia, México y Ucrania. 

Entre los principales beneficios arancelarios, el acuerdo contempla la eliminación de aranceles para el 99,5% de las exportaciones agroindustriales del Mercosur. 84% de ellas con una eliminación total y el 15,5% con cuotas o preferencias parciales. Este punto es, precisamente, lo que motiva el rechazo formal de países como Francia, que históricamente han buscado proteger a su sector agrícola, frente a las demandas y presiones internas, y temen que el impacto de la llegada masiva de los productos agrícolas sudamericanos–a cambio de la exportación industrial– sea total. Este punto refleja, de hecho, la influencia de la política doméstica en las negociaciones internacionales, donde lo interno juega un rol central frente a la política internacional. 

Manifestaciones sector agrícola Francia contra acuerdo Mercosur-UE
El acuerdo ha sido históricamente rechazado por el sector agrícola francés, que teme que el ingreso masivo de los productos agrícolas sudamericanos, con mayor competencia producto de las regulaciones y los precios, afecte al complejo local y europeo. Imagen ilustrativa de una manifestación de agricultores en protesta contra el acuerdo Mercosur–UE, en el centro de París. Créditos: AFP.

Sin embargo, este beneficio arancelario es, precisamente, una de las grandes oportunidades para la Argentina. De hecho, desde la Fundación del Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, perciben una gran oportunidad para la inserción internacional y el posicionamiento estratégico de la cadena agroindustrial argentina en el mercado europeo, producto de los beneficios y eliminaciones arancelarias. Además, se prevé una eliminación inmediata de aranceles del 70% de las exportaciones a la pesca, la soja, el maní, las frutas y frutos secos, los aceites vegetales industriales, los despojos bovinos/porcinos/ovinos y las menudencias y grasas. 

Asimismo, se contemplan eliminaciones graduales de 4 a 10 años del 14% de exportaciones y productos con cuotas (15,5% de exportaciones), entre los que se incluyen a la carne bovina, aviar y porcina, el maíz, los quesos y el etanol, que son de aplicación para todo el Mercosur y requerirán de mecanismos internos de distribución. El Canciller argentino, Pablo Quirno, lo describió como un “acuerdo histórico”, a través del cual la Argentina y los países del Mercosur podrán acceder de manera preferencial a la Unión Europea –tercera economía global, que representa cerca del 15% del PBI mundial–. 

Pablo Quirno, Canciller argentino
El Canciller argentino, Pablo Quirno, lo describió como un “acuerdo histórico”. Créditos: NA.

El propio Quirno explicó que “la UE eliminará aranceles para el 92% de nuestras exportaciones y otorgará acceso preferencial para otro 7,5%. De esta forma, el 99% de las exportaciones agrícolas del Mercosur se verán beneficiadas”. Mientras que los opositores del acuerdo, como Francia, creen que el mercado del viejo continente se podría ver sumamente afectado por la entrada de los productos sudamericanos, con mayor competencia; los defensores, como Alemania, estiman que, contrariamente, el acuerdo diversificará las oportunidades comerciales para Europa, que se encuentra amenazada por la competencia geopolítica china y la política arancelaria de los Estados Unidos, en el marco de la guerra ruso-ucraniana y en medio de un teatro de operaciones con crecientes tensiones en Medio Oriente. 

El acuerdo, de hecho, podría reforzar la autonomía estratégica de la propia Unión Europea, según estiman algunas de las partes que defienden la aprobación del tratado entre los dos bloques de integración. Este punto clave, concebido más bien como una oportunidad estratégica para el Mercosur y particularmente para la Argentina, también podría configurar un desafío, de cara al futuro de las negociaciones diplomáticas y a la entrada de los productos argentinos y sudamericanos al mercado europeo, que se divide en torno a cuestión y se desconoce cómo será su recepción. 

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Milagros Cesario
Milagros Cesario
Milagros Cesario es Redactora en El Estratégico. Especializada en temas de seguridad y defensa. Escribe analíticamente sobre dinámicas políticas y recursos estratégicos. www.linkedin.com/in/milagros-cesario-179707202

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