Tras la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, la República Argentina adopta nuevas medidas migratorias. El sábado por la madrugada, Venezuela fue bombardeada y atacada por orden de Donald Trump, con el objetivo de detener y capturar al Presidente ilegítimo del país, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores. En este escenario regional, la República Argentina ha apoyado el accionar de Estados Unidos y el Presidente de la Nación, Javier Milei, celebró la captura de Maduro.
Cabe señalar que, Milei es uno de los principales aliados del gobierno de Donald Trump en América Latina y el Cono Sur, y ha sido un gran crítico del régimen chavista en Venezuela. De hecho, en diálogo con un medio de comunicación local, el Presidente Milei sostuvo que la salida de Maduro de Venezuela es “la caída de un dictador, de un terrorista y de un narcotraficante que quiso aferrarse al poder”.

A su vez, la Ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, sostuvo que la captura de Nicolás Maduro, a quien se señala como jefe del Cártel de los Soles y es acusado de narcoterrorismo, marca un punto de quiebre para Venezuela y la región. “Es un avance decisivo contra un régimen que durante años sostuvo el crimen, la violencia y la persecución” aseguró Monteoliva, a través de sus redes sociales. En paralelo, la Ministra exigió la inmediata liberación del gendarme argentino, detenido ilegalmente, Nahuel Gallo.
Las medidas migratorias
En este contexto, el gobierno argentino ha anunciado la adopción de nuevas medidas migratorias. Así lo hicieron, de hecho, el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y posteriormente la Ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, quienes comunicaron el establecimiento de nuevas restricciones para el ingreso al país de ciudadanos venezolanos, vinculados con el régimen de Nicolás Maduro, tras su captura.
Desde el Ministerio de Seguridad Nacional, a través de la flamante Dirección Nacional de Migraciones, y en coordinación con otros organismos y órganos del Estado Nacional, el Gobierno Nacional determinó nuevas medidas migratorias, a través de las cuales se busca restringir el ingreso de ciudadanos venezolanos vinculados al régimen.
La medida alcanza tanto a funcionarios y miembros de las Fuerzas Armadas, como a empresarios asociados “al aparato político-económico del régimen” y personas sancionadas por Estados Unidos y otros países por sus vínculos con el régimen chavista, siendo estos los principales perfiles de riesgos, en pos de impedir que utilicen a la Argentina como destino de refugio. Según explicó la Ministra de Seguridad Nacional Monteoliva: “El objetivo es claro: impedir que quienes colaboraron con una estructura criminal y represiva intenten utilizar a la Argentina como destino de refugio o plataforma de protección”.
Desde el gobierno, afirman que los cómplices de Nicolás Maduro y su régimen no encontrarán amparo ni refugio en la República Argentina. El Jefe de Gabinete, Manuel Aodnri, celebró la medida y recalcó que gracias a esta política, los cómplices de Maduro que intenten buscar refugio en el exterior, no podrán hacerlo en la Argentina. De este modo, el país “[…] no será refugio de colaboradores del régimen del dictador venezolano Nicolás Maduro” sostienen desde la cartera que dirige Monteoliva.
Te puede interesar: La nueva estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y una oportunidad estratégica para la República Argentina
