Empresarios argentinos anticipan crecimiento en 2026 y un futuro sector energético apoyado en Vaca Muerta

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Las percepciones sobre el futuro económico de la Argentina se mueven hoy entre un optimismo cauto y la advertencia por desequilibrios estructurales: por un lado, la mayoría de los empresarios espera vender más en 2026; por otro, crece el temor a una caída en la rentabilidad. En paralelo, el discurso de los grandes jugadores del sector energético consolida una narrativa de país “tocado por la varita”, con Vaca Muerta y las renovables como motores de mediano plazo, pero condicionado por cuellos de botella e incertidumbre regulatoria.

El Estratégico

Según el Índice de Confianza Empresaria (Q3 2025) de Vistage Argentina, que relevó a 393 CEOs, gerentes generales y dueños de empresas, el 51% de los empresarios cree que sus unidades vendidas crecerán en los próximos 12 meses, mientras que un 34% espera ventas estables. Solo una minoría proyecta una baja en el volumen. Sin embargo, cuando se habla de rentabilidad, el tono cambia: el 40% prevé una caída en los márgenes, un 36% cree que se mantendrán, y apenas una porción minoritaria espera mejoras.

Economía: mejora esperada, pero sin consenso

Las expectativas sobre la economía en general también muestran una sociedad partida en tercios, aunque con un sesgo levemente optimista. Es decir, el horizonte que imaginan muchas compañías es el de más actividad, pero con presión sobre costos y márgenes, algo consistente con un escenario de inflación todavía elevada, tarifas en ajuste y competencia más intensa.

La CEO de Vistage Argentina, Guadalupe San Martín, describió ese clima como un “optimismo cauto” basado en la resiliencia del sector privado: los líderes siguen enfocados en hacer crecer sus organizaciones, aun reconociendo que el contexto macro y financiero sigue lejos de ser benigno. Específicamente, porque el 45% de los empresarios cree que la economía mejorará en los próximos 12 meses, mientras que un 33% piensa que seguirá igual y sólo un 22% anticipa un empeoramiento.

Mirando hacia atrás, el balance del último año es más negativo: la mitad (50%) considera que la situación económica empeoró, mientras que solo el 25% percibió una mejora.mEn ese marco, los planes de inversión y empleo reflejan prudencia, donde el 54% planea mantener la inversión en activos fijos, y solo un 29% aumentarla. En empleo, el 52% mantendría la dotación, el 30% la ampliaría y el 18% la reduciría.

El “relato energético”: un país con recursos, pero con deudas en infraestructura

La foto es clara: hay voluntad de crecer, pero sin apuestas agresivas. Los principales desafíos que identifican las empresas son la incertidumbre económica (37%), los problemas financieros (21%) y el aumento de costos operativos (18%). A esto se suman temas de crecimiento y gestión de personal, aunque los ejecutivos estiman una inflación anual cercana al 41% y un tipo de cambio oficial en torno a $1.620 por dólar a fin de 2025, números que, aun siendo menores que los de años previos, describen una economía que está lejos de la estabilidad plena.

En paralelo a la mirada más táctica de los empresarios, aparece el discurso estratégico de actores como Fernando Monteverde, CEO de Siemens Energy, que ubica a la Argentina en el mapa como un país con condiciones excepcionales para liderar en energía. “El país está tocado por la varita”, señaló, al subrayar que Vaca Muerta “ya tomó forma” como polo de producción de gas y petróleo, y que el avance hacia la exportación de GNL a países limítrofes abre la puerta a una autosuficiencia energética con capacidad de generar excedentes exportables.

El cronista

Monteverde aporta una capa distinta a las percepciones económicas: la de ventana de oportunidad estructural. Para él, la Argentina tiene recursos fósiles competitivos (Vaca Muerta), potencial eólico en Patagonia, potencial solar en el Norte, capacidad nuclear y reservas de minerales críticos como cobre y litio. En resumen, un “combo energético” y de recursos naturales que el mundo demanda en el contexto de la transición energética.

Pero ese entusiasmo viene acompañado de advertencias muy concretas: persisten cuellos de botella en la transmisión eléctrica, especialmente en Buenos Aires y el AMBA; faltan obras tanto en generación como en transporte para hacer más segura y eficiente la red; y la inversión histórica en infraestructura fue insuficiente y “necesita acelerarse”. En resumen, la Argentina tiene recursos, pero no puede convertirlos automáticamente en riqueza sin reglas claras, estabilidad y líneas de transmisión que permitan llevar la energía a los centros de demanda.

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Redacción El Estratégico
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Redacción El Estratégico es el equipo de periodistas y analistas del medio, dedicado a producir análisis y opinión sobre asuntos estratégicos, seguridad, defensa e inteligencia, ofreciendo marcos interpretativos para entender el escenario global.

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