El Foro Argentino de Defensa cuestionó públicamente al expresidente Alberto Fernández por haber calificado como un “desfalco” la compra de los 24 cazas F-16 incorporados por la Fuerza Aérea Argentina y por afirmar que el país se encuentra “absolutamente desarmado”. A través de una carta abierta difundida este lunes, la organización le reclamó que presente ante la Justicia las pruebas que sustenten esa acusación o que se retracte públicamente.

La respuesta se produjo después de declaraciones realizadas por Fernández durante el fin de semana, en las que volvió a cuestionar la política de Defensa del Gobierno de Javier Milei y apuntó particularmente contra la adquisición de los F-16 provenientes de Dinamarca. El expresidente sostuvo que las aeronaves no modifican sustancialmente la situación militar argentina y utilizó el término “desfalco” para referirse a la operación.
El Foro concentró su respuesta justamente sobre ese punto. “Un desfalco es un delito”, sostuvo la entidad en la carta firmada por su presidente, Santiago Lucero Torres, antes de exigirle al exmandatario que ratifique sus dichos mediante una denuncia judicial o los rectifique con la misma difusión.
La organización también cuestionó la afirmación de Fernández de que “la Argentina está absolutamente desarmada”, al considerar que parte del deterioro de las capacidades militares que hoy denuncia se profundizó durante administraciones anteriores y que su propio Gobierno intervino en las evaluaciones que terminaron colocando al F-16 entre las principales alternativas para recuperar la capacidad de combate supersónica.
El proceso de evaluación del F-16 comenzó antes del Gobierno de Milei
Uno de los principales argumentos de la carta está vinculado con la cronología de la adquisición. Durante la gestión de Alberto Fernández, la Fuerza Aérea Argentina continuó analizando distintas alternativas para reemplazar la capacidad supersónica perdida después de la baja de los Mirage en 2015.
En 2022, el entonces ministro de Defensa Jorge Taiana había identificado la incorporación de un caza supersónico como una de las prioridades de reequipamiento de las Fuerzas Armadas. En paralelo, el Ministerio de Defensa mantuvo negociaciones y evaluaciones sobre distintas opciones, entre ellas los F-16 ofrecidos por Dinamarca con autorización de Estados Unidos.
La documentación oficial de 2023 confirma que el Ministerio de Defensa analizaba formalmente una propuesta por 24 F-16 Fighting Falcon provenientes de la Real Fuerza Aérea de Dinamarca, aeronaves que serían retiradas progresivamente del servicio debido a la incorporación danesa del F-35.
El proceso concluyó durante la administración de Javier Milei. El 16 de abril de 2024, Argentina firmó el contrato para adquirir 16 F-16 monoplazas y ocho biplazas, además de componentes y servicios asociados, por un valor de 301,2 millones de dólares.
El Estratégico informó entonces que la compra de los F-16 formó parte de un proceso más amplio de cooperación en Defensa entre Argentina y Dinamarca, además del acercamiento argentino a estándares de interoperabilidad occidentales.
La Fuerza Aérea justificó técnicamente la selección al considerar que el F-16 y la propuesta danesa constituían la opción más conveniente para recuperar capacidades perdidas y avanzar hacia un sistema de combate de cuarta generación.
La carta cuestiona la posición que Fernández había adoptado en 2022
El Foro también recuperó declaraciones realizadas por Alberto Fernández en diciembre de 2022, cuando sostuvo en una entrevista con el Financial Times que Argentina tenía prioridades más urgentes que comprar aviones de combate y que no existía una necesidad inmediata de destinar recursos a ese tipo de adquisiciones.
La carta contrasta esa posición con las críticas actuales del exmandatario sobre el estado de las Fuerzas Armadas. Según el Foro, la falta de capacidades que Fernández denuncia hoy fue también resultado de decisiones políticas adoptadas durante su propia administración.

El planteo no elimina la discusión sobre la situación general del instrumento militar argentino. La recuperación de capacidades sigue siendo parcial y existen áreas con déficits importantes, especialmente en la Armada, el Ejército y distintos componentes de la Fuerza Aérea.
El Estratégico analizó en junio cuáles son actualmente las capacidades reales de la Fuerza Aérea Argentina, señalando que la incorporación de los primeros F-16 permitió recuperar la aviación de combate supersónica y capacidades de cuarta generación que el país había perdido durante la década anterior.
Los F-16 ya atraviesan su etapa de integración operativa
La adquisición dejó además de ser exclusivamente un contrato de compra. Durante 2025 y 2026, la Fuerza Aérea avanzó en infraestructura, capacitación de pilotos y técnicos, simuladores y entrenamiento para incorporar progresivamente el nuevo sistema de armas.
En abril, El Estratégico informó que los primeros F-16 comenzaron sus vuelos de entrenamiento en Argentina, después de varios años de negociaciones, preparación de instalaciones y formación de personal.
Posteriormente, pilotos argentinos completaron el primer vuelo solo dentro del programa Peace Condor, mientras la Fuerza Aérea continuó incorporando capacidades de mantenimiento, planificación de misiones y sostenimiento técnico.
Ese proceso permite distinguir entre dos discusiones distintas. Una es el estado general de las Fuerzas Armadas argentinas, que todavía presentan deficiencias importantes. Otra es la legalidad y utilidad específica de la compra de los F-16, sobre la cual Fernández formuló una acusación que el Foro considera que debe ser respaldada con pruebas.
La carta pública cierra precisamente sobre ese punto. La organización sostiene que, si el expresidente posee elementos que permitan afirmar que la adquisición constituyó un “desfalco”, debería presentarlos ante la Justicia Federal; en caso contrario, reclama que rectifique sus declaraciones.
El debate vuelve así a colocar en primer plano una discusión que atraviesa desde hace años la política de Defensa argentina: cuánto invertir para recuperar capacidades militares, qué sistemas priorizar y qué responsabilidad tuvieron las distintas administraciones en el deterioro y posterior reconstrucción del instrumento militar.
Te puede interesar: El Gobierno amplía el secreto militar sobre los F-16 y restringió la información sobre el envío de componentes, motores y armamento al exterior
