Un informe advierte que una proporción importante del personal de las Fuerzas Armadas mantiene haberes de escala inferiores al valor de una Canasta Básica Total (CBT) para un hogar de cuatro integrantes, pese a las actualizaciones salariales aplicadas durante 2026. La comparación directa entre las escalas oficiales y los indicadores del INDEC permite comprobar que, en septiembre, 12 de los 19 renglones salariales contemplados en el anexo vigente se encontraban por debajo de los $1.632.505 de la CBT utilizada como referencia.

El relevamiento elaborado por Marcelo Seghini, asesor de la Cámara de Diputados de la Nación estima, mediante una metodología propia basada en una dotación calculada entre 80.000 y 85.000 efectivos y una distribución estimada del personal por jerarquías, que entre 64.000 y 74.000 militares podrían encontrarse dentro de esos tramos salariales. Su escenario central ubica el universo en unos 69.000 efectivos, equivalente al 83,6% sobre una dotación teórica de 82.500 integrantes. Esas cifras no surgen de una nómina oficial actualizada por grado y fuerza y, por lo tanto, deben entenderse como una estimación del autor y no como un dato comprobado de la composición actual de las Fuerzas Armadas.
La referencia a la Canasta Básica Total tampoco permite afirmar que esos efectivos estén técnicamente bajo la línea de pobreza. El INDEC determina esa condición comparando el ingreso total de cada hogar con la canasta que corresponde a su composición específica, mientras que el informe confronta haberes individuales de escala con la CBT de una familia tipo de cuatro personas. Otros ingresos familiares, suplementos, adicionales, antigüedad y la situación particular de cada hogar pueden modificar sustancialmente esa relación.
Lo que sí permite observar la comparación es la distancia existente entre las remuneraciones fijadas oficialmente para distintas jerarquías y una referencia utilizada por el INDEC para medir el costo mensual de necesidades alimentarias y no alimentarias de un hogar tipo.
Doce de los diecinueve tramos salariales quedaron por debajo de la CBT
La situación más marcada se observa en las jerarquías iniciales. En septiembre de 2026, un Soldado Voluntario de Segunda tenía fijado un haber mensual de escala de $782.991, equivalente a alrededor del 48% de la CBT de $1.632.505 correspondiente al hogar de referencia utilizado por INDEC.
El contraste también puede hacerse con la Canasta Básica Alimentaria, que durante septiembre se ubicó en $738.690 para ese mismo hogar tipo. El haber del Soldado Voluntario de Segunda superaba esa referencia por aproximadamente $44.300, aunque esa comparación tampoco permite establecer por sí sola una situación de indigencia: nuevamente, el indicador del INDEC se aplica sobre los ingresos totales y la composición efectiva de cada hogar.
Otros escalones también permanecían por debajo de la CBT familiar. Un Capitán tenía asignado un haber de escala de $1.454.977, aproximadamente el 89% de esa referencia, mientras un Suboficial Principal alcanzaba los $1.597.415, cerca del 98%.
La revisión de los 19 valores incluidos en la escala oficial vigente permite establecer que 12 estaban por debajo de los $1.632.505. Ese dato es independiente de cualquier estimación sobre la cantidad de efectivos existentes en cada grado: muestra cuántos tramos salariales quedaron debajo de la canasta, pero no qué porcentaje exacto de los militares se encuentra comprendido en ellos.
Para convertir esa relación en una cifra precisa de personal sería necesario contar con la distribución actualizada de la dotación por jerarquía y por fuerza, información que no forma parte de las escalas salariales publicadas y que tampoco aparece desagregada en el informe analizado.
El trabajo de Seghini construye su estimación asignando entre 30.000 y 36.000 casos a soldados y marineros voluntarios, entre 27.000 y 30.000 a suboficiales comprendidos entre Cabo y Suboficial Principal, y otros 7.000 a 8.000 a oficiales subalternos. Es de esa metodología de donde surge el rango final de entre 64.000 y 74.000 efectivos y no de un padrón oficial individualizado.
La mejora salarial de 2026 y el atraso que permanece en la escala
El informe también analiza la evolución de los haberes frente a la inflación. Aquí es necesario distinguir los períodos utilizados: el incremento de aproximadamente 25,7% surge al comparar la escala de diciembre de 2025 con la correspondiente a septiembre de 2026. Si la medición se realiza estrictamente entre enero y septiembre, el aumento del haber considerado es de alrededor del 22,7%.
Durante ese último período, la CBT del hogar de referencia pasó de $1.360.299 en enero a $1.632.505 en septiembre, una suba cercana al 20%. La inflación acumulada informada para los primeros nueve meses del año fue de 23,6%.
La trayectoria mensual tampoco fue uniforme. Durante buena parte de la primera mitad del año las actualizaciones salariales quedaron por detrás del IPC y la recuperación más importante se produjo en septiembre, cuando los haberes recibieron una actualización del 6,9% frente a una inflación mensual de 1,9%.
Esa mejora permitió recuperar parte del terreno perdido, pero no modificó automáticamente la estructura de ingresos desde la cual habían partido las distintas jerarquías. De allí que buena parte de los tramos inferiores y medios continuara por debajo de la CBT familiar aun después de los últimos aumentos.
También debe tenerse presente que las cifras oficiales utilizadas corresponden a haberes mensuales de escala, no necesariamente al ingreso neto que recibe cada integrante de las Fuerzas Armadas. Suplementos particulares, compensaciones, antigüedad y descuentos pueden alterar el monto final percibido por cada militar, mientras la canasta del INDEC empleada para la comparación corresponde al Gran Buenos Aires y no refleja diferencias regionales de costo de vida.
El informe vincula además la situación salarial con problemas de captación, retención de personal y salida de especialistas. Ese punto debe leerse como una advertencia del autor: el documento no incorpora una serie oficial de bajas por jerarquía que permita atribuir causalmente esas salidas a la evolución salarial de 2026.
La conclusión comprobable es más acotada, pero también más sólida: en septiembre, doce de los diecinueve tramos de la escala salarial militar tenían haberes inferiores a una CBT de $1.632.505 para un hogar de cuatro integrantes. Sobre esa base, Seghini estima que el universo comprendido podría ubicarse entre 64.000 y 74.000 efectivos, aunque la proporción exacta requeriría conocer la distribución actual del personal por grado y fuerza.
La discusión salarial de las Fuerzas Armadas no queda así reducida a determinar si los aumentos acompañaron o no al IPC. También involucra el nivel absoluto desde el cual parten las distintas jerarquías y cuánto atraso conserva cada escalón después de las recomposiciones aplicadas durante 2026.
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