El Servicio Militar Voluntario continúa siendo en 2026 el mecanismo vigente para incorporar soldados a las Fuerzas Armadas argentinas, sin que exista una restitución del antiguo servicio militar obligatorio ni un sistema de sorteo para convocar jóvenes. El régimen permite incorporarse al Ejército Argentino, la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina, mientras la última actualización salarial elevó desde septiembre los haberes a $782.991 para Voluntarios de Segunda y $846.104 para Voluntarios de Primera.

Las condiciones de ingreso también fueron modificadas durante los últimos años. Actualmente pueden postularse jóvenes de 18 a 24 años, la instrucción inicial dura entre 10 y 12 semanas y quienes ingresen sin haber terminado la escuela secundaria deberán completarla durante su permanencia en las Fuerzas Armadas.
El sistema está regulado principalmente por la Ley 24.429, que reemplazó al modelo de conscripción utilizado durante buena parte del siglo XX. A diferencia de aquel esquema, el ingreso actual depende de la voluntad del interesado, de los cupos disponibles y de superar las evaluaciones establecidas por cada Fuerza.
¿Es cierto que vuelve el servicio militar obligatorio?
No. Argentina no restableció el servicio militar obligatorio y actualmente no existe un sorteo general para incorporar conscriptos a las Fuerzas Armadas. Desde 1995 funciona el Servicio Militar Voluntario establecido por la Ley 24.429, bajo el cual los ciudadanos deciden presentarse para ingresar y las Fuerzas seleccionan personal según sus necesidades.
La legislación conserva una posibilidad excepcional que suele generar confusión cuando reaparece la discusión política sobre la conscripción. El artículo 19 contempla que, si no pudieran cubrirse voluntariamente los cupos necesarios, el Poder Ejecutivo podría solicitar una convocatoria de ciudadanos que cumplan 18 años, pero necesitaría una ley específica del Congreso que autorice esa medida.
Por lo tanto, el Gobierno no puede restablecer automáticamente la denominada “colimba” mediante una convocatoria administrativa. Mientras no exista una ley del Congreso que active ese mecanismo excepcional, el régimen ordinario continúa siendo voluntario.
¿Qué edad se necesita para ingresar?
Las convocatorias vigentes establecen que los postulantes deben tener entre 18 y 24 años al momento de iniciar la instrucción militar. El requisito debe cumplirse al ingresar y no debe confundirse con el límite de permanencia dentro de la categoría de tropa voluntaria.
La normativa establece los 28 años como edad máxima de permanencia, bajo las condiciones fijadas para la renovación del vínculo. Esto significa que una persona que nunca prestó servicio no puede presentarse por primera vez con 26, 27 o 28 años utilizando ese límite como referencia: para el ingreso inicial sigue rigiendo el rango de 18 a 24 años.
Cada Fuerza administra además sus propios cupos y procesos de incorporación. Cumplir con la edad exigida permite presentarse, pero no garantiza el ingreso si no existen vacantes o si el postulante no supera las evaluaciones médicas, psicofísicas y de selección.
¿Cuánto cobra un soldado voluntario en septiembre de 2026?
La última actualización oficial modificó los haberes del personal militar desde septiembre. Un Voluntario de Segunda percibe un haber mensual de $782.991, mientras que para un Voluntario de Primera la escala asciende a $846.104; en la Armada Argentina, los equivalentes de Marinero de Segunda y Marinero de Primera reciben los mismos valores.
Los montos fueron establecidos mediante la Resolución Conjunta 44/2026 de los ministerios de Economía y Defensa. Se trata de haberes mensuales de la escala militar y no necesariamente del dinero final que cada integrante recibe de bolsillo, debido a que la liquidación puede incorporar suplementos, compensaciones y los descuentos correspondientes.
La misma resolución ya dejó programados nuevos incrementos hasta finalizar el año. En octubre, el haber del Voluntario de Segunda pasará a $797.085 y el del Voluntario de Primera a $861.334; para diciembre, esas cifras llegarán a $821.986 y $888.242, respectivamente.
El régimen contempla además el pago desde la incorporación al curso de admisión. Si el aspirante completa satisfactoriamente esa etapa y es dado de alta, la normativa reconoce la fecha de ingreso al período de instrucción para determinar la liquidación correspondiente.
¿Cuánto dura el compromiso con las Fuerzas Armadas?
El proceso comienza con un curso de admisión e instrucción militar inicial de entre 10 y 12 semanas. Durante esa etapa, el postulante recibe formación básica y es evaluado antes de quedar incorporado formalmente dentro de la estructura de la Fuerza.
Superada la instrucción, el personal puede ser dado de alta como Soldado Voluntario de Segunda por un período inicial de hasta dos años. La continuidad posterior no es automática y depende tanto de la decisión del integrante como de su desempeño, las vacantes disponibles y las necesidades de cada Fuerza.
La reglamentación vigente también modificó el esquema educativo y de permanencia. Quienes hayan completado la educación secundaria y resulten aptos pueden continuar dentro del sistema, mientras existen mecanismos excepcionales para determinados soldados que todavía estén finalizando sus estudios.
En todos los casos continúa vigente el límite general de 28 años para permanecer dentro del régimen de Tropa de Voluntarios. Quienes quieran desarrollar posteriormente una carrera militar pueden presentarse, siempre que reúnan las condiciones correspondientes, a los procesos de formación para suboficiales u oficiales.
¿Cuáles son los requisitos para ingresar?
El régimen admite a ciudadanos argentinos nativos, por opción o naturalizados, tanto hombres como mujeres, que se encuentren dentro del rango de edad y sean considerados aptos para el servicio. También deben contar como mínimo con educación primaria completa y no registrar antecedentes incompatibles con el ingreso a las Fuerzas Armadas.
Tener únicamente estudios primarios no impide actualmente la incorporación. La reglamentación establece que quienes no hayan finalizado el secundario deberán completarlo durante su permanencia, para lo cual Defensa debe facilitar mecanismos compatibles con la actividad militar.
El aspirante también debe superar las evaluaciones que establezca la Fuerza a la que pretende ingresar. Estas pueden incluir revisaciones médicas, pruebas psicofísicas, entrevistas y controles de antecedentes antes de confirmar la incorporación.
¿Cómo y dónde se hace la inscripción?
No existe una única inscripción nacional que garantice el ingreso simultáneo a las tres Fuerzas. Ejército, Armada y Fuerza Aérea administran sus propios procesos de incorporación, por lo que los interesados deben consultar las convocatorias abiertas y las vacantes disponibles.
En el caso del Ejército Argentino, el interesado debe completar el Documento Único para la Incorporación al Ejército (DUPIE) y presentarse en la unidad o centro de incorporación correspondiente. La Fuerza mantiene además la línea gratuita 0800-999-3537 para informar sobre lugares de inscripción y requisitos.
La Fuerza Aérea Argentina dispone de Centros de Incorporación Zonal en diferentes regiones y solicita que los aspirantes presenten personalmente la documentación requerida. La Armada Argentina también administra sus convocatorias según las necesidades de incorporación de personal, por lo que las fechas y lugares pueden variar durante el año.
Antes de iniciar el trámite resulta necesario verificar si existen cupos abiertos en la Fuerza y jurisdicción elegidas. El Servicio Militar Voluntario no funciona mediante una única convocatoria anual obligatoria, sino a través de incorporaciones determinadas por las necesidades de cada institución.
¿Qué beneficios reciben los soldados voluntarios?
Además del haber mensual, los integrantes del régimen reciben aguinaldo, aportes previsionales, cobertura médico-asistencial, seguro de vida y formación profesional y militar. Durante su permanencia pueden capacitarse además en diferentes especialidades y oficios vinculados con las tareas que desarrollan dentro de las Fuerzas Armadas.
Las modificaciones introducidas desde 2025 fortalecieron esa dimensión formativa mediante la certificación oficial de oficios y competencias adquiridas durante el servicio. El objetivo es que determinados conocimientos obtenidos dentro del ámbito militar puedan acreditarse posteriormente cuando el integrante regrese al mercado laboral civil.
La atención de salud también atravesó cambios durante 2026 con la reorganización del sistema sanitario y de obra social del personal militar. Para los soldados incorporados, la cobertura forma parte de las prestaciones asociadas a su condición de personal militar en actividad.
¿Qué pasó con el antiguo servicio militar obligatorio?
Argentina aplicó un sistema de conscripción durante gran parte del siglo XX, a partir de la reforma impulsada en 1901 mediante la Ley 4.031. Durante décadas, los jóvenes varones eran incorporados mediante sorteos y debían prestar servicio durante el período que correspondiera.
El sistema dejó de aplicarse en 1994 y fue reemplazado por la Ley 24.429, sancionada ese mismo año y puesta en funcionamiento desde 1995. Desde entonces, la incorporación ordinaria de soldados depende de la decisión voluntaria del ciudadano, mientras la convocatoria obligatoria quedó reservada únicamente para la situación excepcional prevista por la propia ley y sujeta a autorización del Congreso.
En 2026 no existe ninguna medida oficial que haya modificado ese principio. Las últimas novedades están relacionadas con la actualización de los salarios, las condiciones de instrucción, la educación de los soldados y los mecanismos de permanencia, pero no con el regreso del antiguo servicio militar obligatorio.
Las últimas novedades del Servicio Militar Voluntario en 2026
La principal modificación inmediata es económica: desde septiembre rige una nueva escala salarial que llevó el haber del Voluntario de Segunda a $782.991 y el del Voluntario de Primera a $846.104, con nuevos aumentos previstos hasta diciembre. La actualización se suma a los cambios reglamentarios que modificaron durante el último año distintos aspectos de la formación y permanencia del personal.
El Servicio Militar Voluntario sigue siendo, de esta manera, una de las principales puertas de ingreso a las Fuerzas Armadas para jóvenes que buscan iniciar experiencia militar sin incorporarse directamente a los institutos de formación de oficiales o suboficiales. No volvió la conscripción ni existe actualmente un sorteo obligatorio: el ingreso continúa siendo voluntario, entre los 18 y 24 años, sujeto a vacantes y a los requisitos establecidos por cada Fuerza.
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