La Armada Paraguaya informó que el Destacamento Naval y de Prefectura de Paso de Patria realizó una patrulla fluvial combinada con la Prefectura Naval Argentina en el tramo del río Paraná comprendido entre los kilómetros 1250 y 1270, en el área conocida como Confluencia. El operativo se inscribe en una agenda más amplia de coordinación binacional para reforzar control, navegación segura y prevención de delitos en la Hidrovía Paraguay–Paraná.

La señal política detrás del despliegue es clara: en el corredor fluvial donde se cruzan intereses de comercio exterior, seguridad interior y control territorial, Buenos Aires y Asunción buscan reducir zonas grises operativas y elevar el nivel de interoperabilidad entre fuerzas con responsabilidades directas sobre aguas compartidas
El operativo fue difundido por canales oficiales paraguayos y ocurre en un momento en que el control fluvial volvió al centro de la agenda de seguridad. El Ministerio de Seguridad Nacional en Argentina formalizó una estrategia específica para la Hidrovía, el Plan Paraná, orientada a la prevención y neutralización de actividades ilícitas (contrabando, narcotráfico y otros delitos federales), con coordinación interagencial y participación de fuerzas federales, entre ellas Prefectura.

La hidrovía como corredor logístico y problema de seguridad
La zona de Confluencia no es un punto más del mapa: es un nudo de tránsito dentro de una vía que concentra una porción decisiva de la logística regional. Reuters reportó que por la hidrovía circula cerca del 80% del comercio exterior argentino y que el corredor se extiende por más de 3.400 kilómetros, compartido por Argentina, Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay. Esa escala explica por qué, cuando se refuerza el control, no se trata solo de patrullaje: se disputa capacidad estatal real sobre un espacio donde conviven la navegación comercial, los puertos, el tráfico local y las economías ilegales.
En paralelo, el Estado argentino fue consolidando un marco regulatorio que también impacta sobre la dimensión de control. El Decreto 699/2024, por ejemplo, declaró servicio público a las actividades críticas de la Vía Navegable Troncal (dragado, señalización, balizamiento y control hidrológico) y toma como referencia el tramo “Confluencia” del Paraná (kilómetro 1238) hacia el Río de la Plata, explicitando la centralidad estratégica del corredor.
El componente bilateral no es improvisado. Prefectura Naval Argentina informó recientemente actividades de cooperación con su par paraguaya, incluidas navegaciones de reconocimiento y entrenamiento técnico, y señaló que esas instancias se apoyan en acuerdos trabajados en reuniones bilaterales formales entre ambas instituciones.
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