Argentina y el Reino Unido ratificaron su decisión de profundizar la cooperación bilateral en materia de seguridad, con foco en el combate al crimen organizado transnacional, las amenazas en fronteras y los flujos de inmigración ilegal. El entendimiento quedó plasmado tras una reunión en Buenos Aires entre la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el embajador británico David Cairns.

Según informó la propia Monteoliva a través de sus redes sociales, el encuentro permitió “repasar la agenda bilateral y avanzar en prioridades de cooperación”, con énfasis en seguridad, crimen transnacional y coordinación institucional frente a desafíos comunes. Desde ambas delegaciones destacaron la necesidad de reforzar mecanismos de intercambio de información y trabajo conjunto ante organizaciones criminales que operan a escala regional e internacional.
El diálogo se inscribe en un proceso de acercamiento más amplio entre Buenos Aires y Londres. En ese marco, uno de los objetivos no explicitados pero presentes en el debate político es avanzar hacia una flexibilización del veto británico al equipamiento militar argentino, vigente desde la guerra de 1982.
Seguridad, veto militar y la cuestión Malvinas
El encuentro también se produce en un contexto político particular: el presidente Javier Milei evalúa realizar este año una visita oficial al Reino Unido, lo que marcaría el primer viaje de un mandatario argentino a Londres desde 1998. De concretarse, sería una señal de continuidad en el relanzamiento del vínculo bilateral, al menos en áreas no vinculadas directamente a la disputa de soberanía.
La cooperación en seguridad no es un hecho aislado. A mediados de 2025, cuando Patricia Bullrich se desempeñaba como ministra de Seguridad, mantuvo reuniones en el Reino Unido con su entonces par Yvette Cooper y otros funcionarios, entre ellos Dan Jarvis y Jess Phillips. En esas conversaciones se acordaron líneas de trabajo conjunto contra el terrorismo, el narcotráfico y las redes criminales híbridas, además de compromisos para reforzar el control fronterizo.

Desde los gobiernos de Argentina y el Reino Unido insisten en que la cuestión de la soberanía es “no negociable” para ambas partes, aunque en ámbitos diplomáticos se vuelve a mencionar la posibilidad de retomar un esquema similar al de los Acuerdos de Madrid, bajo la llamada fórmula del paraguas. Este mecanismo permitiría cooperar en temas prácticos —seguridad, comercio, pesca, vuelos, ciencia y prevención de incidentes militares— sin alterar las posiciones de fondo sobre Malvinas.
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