El Banco Central de la República Argentina (BCRA) oficializó este miércoles la toma de un préstamo repo por US$3.000 millones con bancos internacionales, una operación clave para reforzar la liquidez en dólares en la antesala del pago de deuda por US$4.200 millones previsto para este viernes 9 de enero. El acuerdo se cerró a 372 días de plazo y a una tasa equivalente al 7,4% anual, en un contexto marcado por la necesidad de garantizar el cumplimiento de los compromisos sin recurrir de forma directa a las reservas internacionales.

Según informó la autoridad monetaria en un comunicado, el repo fue acordado con seis bancos internacionales de primera línea y se instrumentó con bonos Bonares 2035 y 2038 como garantía. La operación se concretó pese a que las entidades financieras habían presentado ofertas por un total de US$4.400 millones, casi un 50% por encima del monto finalmente adjudicado, lo que el BCRA interpretó como una señal de interés del sistema financiero externo por el esquema argentino.
Los fondos obtenidos se suman a los US$1.689 millones que el Tesoro mantenía depositados en su cuenta en el BCRA al 2 de enero —último dato oficial disponible— y a los ingresos extraordinarios provenientes de la privatización de las represas del Comahue. Con ese conjunto de recursos, el Gobierno busca cubrir los vencimientos de esta semana, de los cuales US$3.700 millones corresponden a bonistas privados.
La operación se pactó a una tasa compuesta por la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que arroja un costo financiero inferior al de los repos previos. En enero de 2025, el primer préstamo de este tipo había sido por US$1.000 millones a una tasa del 8,8%, mientras que el segundo, cerrado en junio de ese año por US$2.000 millones, se acordó al 8,25% anual. Desde el BCRA destacaron que el nuevo acuerdo combina un monto mayor con una tasa más baja, en línea con la reciente caída del riesgo país.
Un movimiento clave antes del pago a bonistas
Desde el Central señalaron que el repo se inscribe en el “conjunto de medidas orientadas a fortalecer las reservas internacionales y administrar de manera eficiente la liquidez en moneda extranjera”. En el equipo económico atribuyen la mejora en las condiciones del financiamiento al ordenamiento macroeconómico y al cambio de expectativas que siguió a la baja del riesgo soberano.

Rodrigo Nespolo
El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado en las últimas semanas que el préstamo con bancos internacionales era una de las alternativas en análisis para asegurar el pago de enero, aunque descartó recurrir en el corto plazo a una nueva emisión de deuda en los mercados internacionales. La estrategia oficial apunta a cumplir los vencimientos sin volver a depender de Wall Street, mientras se consolida un programa de acumulación de divisas para 2026.
Tras el anuncio del repo, los bonos soberanos argentinos en dólares registraron subas de entre 0,35% y 0,7% a lo largo de la curva, en sintonía con el desempeño positivo de otros mercados emergentes de la región. Para el BCRA, la señal es doble: por un lado, asegura los dólares necesarios para el pago inmediato; por otro, busca mostrar capacidad de acceso a financiamiento en condiciones de mercado, aun sin una reapertura plena del crédito internacional.
El vencimiento del 9 de enero aparece así como una prueba central para la estrategia financiera del Gobierno. Con este nuevo repo, el Banco Central gana margen operativo en el corto plazo, mientras el foco del mercado se traslada a los próximos hitos de deuda del año y a la capacidad del esquema económico para sostener la baja del riesgo país.
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