Vaca Muerta finalizó y cerró el 2025 con un año récord, en el cual llegó a alcanzar un nuevo nivel de fractura, con un 34% por encima del 2024. En el 2025, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) lideró la actividad, concentrando el mayor número de etapas de fractura. Según se estima, desde el comienzo del desarrollo masivo del shale en el año 2016, Vaca Muerta acumuló alrededor de 98.500 etapas de fractura, quedando a un paso de alcanzar las 100.000 etapas acumuladas desde entonces.
El desarrollo no convencional de Vaca Muerta cerró el 2025 con un récord de actividades. A lo largo del 2025, se han alcanzado y realizado más de 20.000 etapas de fractura. Por lo que, la formación neuquina quedó a tan solo 1.500 etapas de alcanzar las 100.000 fracturas desde su inicio masivo en 2016, lo que posiciona y consolida al yacimiento como el principal motor de la producción hidrocarburífera del país.
En el último mes del año, se registraron 1.791 etapas de fractura, apenas por debajo del registro del mes de noviembre (1.822), según la información de Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage. El desempeño de diciembre refleja la capacidad del sector para mantener un ritmo operativo elevado de trabajo en el cierre del año, lo que, a su vez, anticipa un arrastre significativo para 2026.

De esta manera, el 2025 finalizó con 23.896 etapas de fractura alcanzadas, lo que representa un 34% por encima del nivel registrado en 2024, cuando se registraron 17.814 etapas totales. Durante el 2025, el shale oil concentró la mayor producción de las fracturas realizadas, mientras que el shale gas mantuvo una participación menor aunque estable. Este dato evidencia que el desarrollo de Vaca Muerta continúa estando traccionado por el petróleo no convencional, aunque el gas, cada vez en mayor medida, adquiere un rol estratégico en el mercado interno y así también en los flamantes proyectos de exportación.
Tal como se ha venido registrando en diferentes períodos del año, en el ranking de empresas operadoras, Yacimientos Petrolíferos Fiscales volvió a encabezar la actividad y consolidó, una vez más, su liderazgo en el complejo del shale. Solo en el mes de diciembre, la firma estatal –bajo la conducción de Horacio Marín– ejecutó 778 etapas de fractura, siendo el registro mensual más alto del año y uno de los mayores récords históricos para una operadora en la formación neuquina.
Vaca Muerta cerca de alcanzar un récord simbólico
El nivel registrado en 2025 ratifica y consolida la fuerte aceleración y el crecimiento sostenido de la actividad registrada en los últimos años, especialmente desde el año 2021. Desde entonces, la curva de fracking (fracturas) mostraría un crecimiento sostenido, que en 2025 alcanzó nuevos récords. Como se precisó, en el acumulado registrado desde 2016 –cuando comenzó el desarrollo masivo no convencional del yacimiento–, el registro de etapas de fractura alcanzadas, desde entonces, sumó un total de 98.423.
El dato refleja un crecimiento cuantitativo, aunque así también un cambio estructural en la industria no convencional, con operaciones más eficientes e intensivas, un pad drilling más extendido y diseños de completación con mayor eficiencia en etapas por pozo, según lo que explican los expertos en la materia. De este modo, Vaca Muerta se posiciona en un sendero de desarrollo continuo, impulsado por las mejoras operativas y la eficiencia productiva, lo que en parte se explica como resultado de la llegada de nuevos capitales. Gracias a los hitos de Vaca Muerta, el país logró un superávit récord en la balanza comercial energética, que se ha acercado a los U$S 7.000 millones. Sin embargo, Vaca Muerta se encuentra, cada vez, más cerca de alcanzar un récord simbólico: 100.000 etapas de fractura.
El cierre del 2025 con nuevos récords históricos consolida a Vaca Muerta como un activo estratégico de escala ya no local ni regional sino mundial, el cual ya tiene un fuerte interés de múltiples inversores y firmas extranjeras, que cada vez, en mayor medida, buscan sumarse a sus operaciones y no quedar fuera de este desarrollo. Con crecientes y sostenidos resultados, Vaca Muerta demostró tener capacidad suficiente para sostener altos niveles de productividad, año tras año, e incluso de superarlos, y de ampliar su peso en la matriz energética de la Argentina. En este escenario, el nuevo objetivo, de cara al 2026, será alcanzar el millón de barriles de petróleo diarios.
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